La influencer que no sabe quién es el padre: el test de ADN como último recurso
¿Quién es el padre? La pregunta, en circunstancias normales, se resuelve en una conversación privada. Pero cuando la embarazada es una influencer con centenares de miles de seguidores, el asunto se convierte en espectáculo. Rocío, así se llama la protagonista, ha anunciado en un vídeo que se someterá a una prueba de paternidad para dirimir la identidad del padre de su futuro hijo. El problema: hay dos candidatos, y ambos se desentienden.
Según la información que circula, Rocío mantuvo dos encuentros en la misma noche con dos hombres distintos. Uno de ellos, Ibelky, ex pareja de la también influencer Lola Lolita, asegura ser estéril. El otro, Rodri, conocido por su paso por el reality 'Isla Tentaciones', afirma haber utilizado la marcha atrás. Las excusas no convencen a nadie, pero la ley es clara: si la paternidad se dirime en los tribunales, la negativa a someterse a la prueba puede jugar en contra de quien la rechaza.
El caso ha desatado una ola de comentarios burlones en las redes sociales, con memes y chanzas hacia la protagonista. Sin embargo, algunos recuerdan que la presunción de inocencia sigue vigente y que, hasta que no se conozca el resultado de la prueba, juzgar a la mujer es precipitado. La prueba de paternidad, que se puede realizar tanto en vida como tras el nacimiento del bebé, es la única herramienta que puede despejar la incógnita.
Mientras tanto, el futuro bebé se ha convertido en el centro de un culebrón mediático en el que todos opinan y nadie asume. La prueba de paternidad, al menos, promete poner orden en el caos. O, como sospechan los más escépticos, dará inicio a una segunda temporada aún más rocambolesca.