Regularizaciones en España: todos lo hicieron, y el 'efecto llamada' no cuadra
538.000 solicitudes en 2005. 576.506 concedidas bajo el gobierno de Zapatero. El PP lo llamó 'efecto llamada' y 'papeles para todos'. Pero las cifras cuentan otra historia: las regularizaciones masivas no las inventó el socialismo. La primera fue en 1986, con Felipe González. Luego vinieron las de 1991-92, 1996 (gobierno de Aznar), 2000 y 2001 (también bajo Aznar). El PP regularizó a 239.174 personas en 2001, con una tasa de aceptación del 74%. Y en 2000, 264.153, el 97%.
El discurso contra Zapatero: una coartada política
En 2006, Mariano Rajoy, entonces líder de la oposición, acuñó el 'efecto llamada' para atacar la regularización de Zapatero. Ese año hubo 41.180 entradas irregulares, la cifra más alta registrada. Pero la relación causal es débil: si el 'efecto llamada' funcionara, las regularizaciones de Aznar en 2001 deberían haber disparado las llegadas en 2002, y no fue así. El pico de 2006 responde más a factores coyunturales que a una política concreta.
El dato que incomoda a todos
La tabla de regularizaciones habla sola. Entre 1986 y 2005, siete procesos extraordinarios, con gobiernos de ambos signos. La tasa de aceptación media supera el 80%. Ningún gobierno se ha librado de recurrir a ellas. El discurso del 'papeles para todos' es un arma política, no una descripción de la realidad. Y lo que ningún análisis suele recordar es que el PP no solo regularizó, sino que lo hizo en bloque y con porcentajes similares a los socialistas.
La pregunta queda abierta: si la política migratoria de España ha sido básicamente la misma durante décadas, ¿por qué el debate público se empeña en fingir que hay dos modelos irreconciliables?