Al fin se acerca el día de cambiar las tapas de yogures por esos pisos que los caseros pondrán a la venta ante el elevado riesgo de su alquiler.
Bienaventurados aquellos que creyeron y llenaron cajas y cajas con las otrora inservibles y despreciadas tapas. De ellos será la propiedad horizontal.
Se alquila a turistas, estudiantes, nómadas digitales o por habitaciones o a parejas de funcionarios clase A
Fin del problema
