Yo lo sigo de una forma muy laxa. Lo que dice tiene bastante sentido: comprar empresas con la mejor relación entre la eficacia en el uso del capital (ROIC alto) y el coste de sus beneficios (Earnings yield alto).
Tiene otra ventaja: no todos los años funciona, con lo cual es una estrategia difícil de saturar por los grandes fondos.
El problema es que hay que tener mucho estómago para comprar la lista de los 20 primeros valores, porque ahí pude haber cosas bastante indigestas.
Por ejemplo, yo obtengo, entre otras, PDLI. Es una empresa realmente cojinuda: muchos beneficios a un coste de capital muy bajo. Problema (y esto no lo muestra la fórmula de Greenblatt): sus beneficios dependen en gran medida de un repertorio de patentes que habrán caducado todas de aquí a unos años. Jorobar, la verdad es que no tengo estómago para comprarla.
Ahora bien, entiendo -y es lo que yo hago- que el screening de Greenblatt puede ser un punto de partida para identificar empresas baratas y con potencial. En todo caso, como digo, lo empleo a veces como punto de partida. Después me gusta aplicar otros filtros.
Por cierto, Greenblatt creo recordar que rechaza precisamente esta forma de utilizar su fórmula, y recomendaba, precisamente, seguirla de forma fiel, sin trampearla.
Por cierto, también suelo buscar la tasa de rendimiento basado en operaciones, para buscar ingresos de alta calidad, basado en operaciones regulares, no en refinanciaciones. El motivo es que busco empresas que pueda mantener más de un año, y cuyos beneficios no dependan de circunstancias coyunturales.
En resumen: buenos criterios de búsqueda pero hace falta estómago para seguirlos muchas veces al pie de la letra.