GTA 6 y la eterna pregunta: ¿un adulto puede sentarse a jugar?
Hay una escena que se repite en cada lanzamiento de un gran videojuego: un hombre de 40 o 50 años que dedica sus tardes al mando aparece en una conversación pública y alguien le recuerda que «eso es cosa de niños». La discusión, eterna en España, ha vuelto con la expectación por GTA 6, el próximo lanzamiento de la saga, que se anuncia como uno de los más grandes de la historia.
Una corriente sostiene que los adultos que invierten miles de horas en videojuegos deberían emplear ese tiempo en algo más productivo, incluso en tomarse unas cañas en un bar. Otra responde que cada cual es libre de ocupar su ocio como quiera, y que los videojuegos han sido una pasión legítima desde hace décadas. La conversación se enreda cuando se cuela la demografía: algún comentario equipara la afición adulta con una supuesta decadencia social, y algunos sectores aprovechan para comparar con otros colectivos, un desvío que dice más del que habla que del tema original.
En paralelo, la propia producción de GTA 6 ha abierto otro frente. El equipo de desarrollo, con presencia mayoritaria de mujeres y personas no binarias, ha sido calificado por algunos como señal de decadencia en los grandes estudios. Y ahí surge el dato que descoloca: a pesar de ese supuesto declive comercial por cuestiones culturales, GTA 5 sigue siendo años después de su lanzamiento número uno en ventas en Steam durante semanas y meses. Rock Paper Shotgun lo documentó, y luego IGN compró el medio. La discusión sigue viva, y la única certeza es que GTA 6 venderá muchísimo, aunque veremos si supera al antecesor.