No hay prueba pública de que Andrija Puharich haya trabajado para Peter Thiel; la sospecha parte de una publicación en X que atribuye al parapsicólogo afirmaciones sobre ovnis y abducciones. El vínculo con Thiel no está documentado.
Quién era Andrija Puharich
Andrija Puharich fue un médico y parapsicólogo estadounidense, nacido en 1918 y fallecido en 1996, conocido por su interés en la telepatía, los fenómenos psíquicos y los contactos con supuestos seres extraterrestres. Su nombre aparece asociado al programa MKUltra, el proyecto de la CIA que entre 1953 y 1973 financió investigaciones sobre control mental y sustancias psicoactivas. Puharich colaboró con instituciones que recibieron fondos de ese programa, según documentación desclasificada.
La publicación que ha reavivado su figura le atribuye tres afirmaciones concretas: que el 90% de los ovnis son en realidad una flota secreta de naves del Estado profundo, que la mitad de las abducciones alienígenas son montajes de ese mismo Estado y que la tecnología implicada procede de la Alemania nazi. Son declaraciones que el propio Puharich habría hecho en vida, no conclusiones de un estudio.
El supuesto vínculo con Peter Thiel
La conexión con Peter Thiel, cofundador de PayPal y primer inversor externo de Facebook, no aparece documentada en ninguna fuente pública. Lo que circula es una sospecha: que Puharich habría trabajado para Thiel o que existiría un vínculo a través de Jesse Michaels, un nombre que se menciona sin más contexto. No hay registro de empleo, contrato ni declaración que lo respalde.
Thiel es conocido por financiar proyectos de investigación controvertidos, como los estudios sobre longevidad o la empresa de datos Palantir. Eso alimenta especulaciones, pero una especulación no es un hecho. La afirmación de que Puharich trabajó para él carece de respaldo verificable.
Por qué importa esta historia
El interés por Puharich no es nuevo. Su figura resurge cada cierto tiempo porque encaja en relatos que mezclan programas de inteligencia, fenómenos paranormales y tecnología secreta. La publicación en X recupera ese material y lo presenta como una revelación, pero no aporta pruebas nuevas.
Conviene separar lo que está documentado de lo que solo se afirma. Que Puharich existió y que su nombre aparece en el entorno del MKUltra es verificable. Que sus tesis sobre ovnis y abducciones sean ciertas no lo es, y que trabajara para Thiel tampoco. Ante relatos que mezclan nombres conocidos con conspiraciones, la cautela es obligatoria: sin documentos, no hay caso.