La guerra de los sobaos: Joselín, El Macho y el envío de 6 euros
El auge del comercio electrónico ha puesto a los pequeños obradores de sobaos ante un dilema que no esperaban: cómo cobrar el envío sin que el cliente se eche atrás. Mientras marcas industriales como Joselín dominan los lineales de los supermercados, los artesanos de Cantabria luchan por hacerse un hueco en internet, y ahí es donde aparece el problema de los 6 euros de gastos de envío que, según muchos consumidores, convierten una compra de 50 euros en una mala experiencia.
Joselín vs El Macho: la calidad que divide
La crítica a Joselín no es nueva. Hay quien sostiene que estos sobaos «no valen para nada» comparados con los de El Macho, que se llevó el premio al mejor sobao de Cantabria. El detalle de que vengan envueltos solo en papel, sin plástico, y que las hormigas se metan en el paquete, ha sido el detonante de más de una queja. A eso se suma un precio de 7 euros que muchos consideran «tirados a la cochambre». Pero no todo el mundo está de acuerdo: hay quien defiende que Joselín tiene dos versiones, una con mantequilla y otra con margarina, y que la primera no está mal. La diferencia de calidad entre lo industrial y lo artesanal es el eje de la discusión, con marcas como Casa Luca, Sobaos Arce o Etelvina ganando adeptos entre los que buscan el producto hecho a mano.
El envío de 6 euros: el error de marketing
El verdadero campo de batalla, sin embargo, es el envío. Un pedido de 50 euros en una tienda online de sobaos puede acabar costando 56 si la empresa cobra 6 de gastos de envío. Para muchos, eso es inaceptable. La comparación con otros productos es inevitable: la horchata Polo concentrada se envía gratis, y las patatas de A Limia también. Incluso hay tiendas de empanadas gallegas que ofrecen envío gratis a partir de 59 euros. La pregunta es por qué los sobaos no pueden hacer lo mismo. La respuesta, según algunos análisis, es que las pequeñas empresas no entienden la psicología del consumidor: prefieren pagar 56 euros con «envío gratis» bien visible que 50 más 6 de transporte, aunque el total sea el mismo.
La psicología del «envío gratis»
Hay quien lo resume con una máxima: «la gente es zascandil». Venderá mucho más quien ponga «ENVÍO GRATIS» en grande que quien desglose el coste del transporte. Pero también hay quien defiende que no se debe decir a un empresario cómo llevar su negocio, y pone la anécdota del inventor de los aperitivos que pasó años intentando convencer a una empresa de que hiciera un producto más largo para que los niños pudieran agarrarlo, y solo lo consiguió cuando entró el descendiente del gerente. La sarracena: a veces el cliente tiene razón, pero cuesta verlo.
Los obradores que sí lo hacen bien
Mientras tanto, hay obradores que han sabido combinar calidad y logística. Casa Luca, en Ontaneda, tiene el obrador en la tienda y ofrece productos que se deshacen al cortar, señal de que son artesanos. Etelvina, en Vega de Pas, presume de no llevar conservantes y de trabajar a mano como hace un siglo. Y Sobaos Arce ganó el premio a la mejor quesada de Cantabria. Todos ellos tienen web y envían a casa, pero algunos aún no han resuelto el tema del envío gratis, lo que sigue generando quejas entre los consumidores.
El análisis se atasca ahí: no hay consenso sobre si las pequeñas empresas deben cambiar su estrategia de envío. Mientras tanto, el cliente sigue pagando 6 euros de más, o se va a la competencia.