La A-6 y el declive de las ciudades medias de la meseta
El corredor Madrid–Galicia, la A-6, es una autovía radial que evita sistemáticamente las capitales provinciales de la meseta. Ávila, Salamanca, Zamora, León no están en su trazado directo; en su lugar, la autovía pasa por localidades como Medina del Campo, Tordesillas y Benavente. El debate sobre si esta configuración beneficia o perjudica el desarrollo regional ha resurgido con fuerza, espoleado por la decadencia de núcleos que antaño fueron dinámicos.
El trazado que dejó fuera a las capitales
A diferencia de lo que sostiene una crítica extendida, estos pueblos no surgieron por la autovía: son hitos históricos sobre antiguos caminos reales y cruces de comunicaciones. La A-6 se superpuso a una red preexistente, pero su diseño radial –configurado para conectar Madrid con la periferia– reforzó la centralización. Mientras tanto, capitales como Ávila o Salamanca quedan descolgadas; para acceder a ellas desde el corredor principal hay que desviarse. El resultado, según los análisis, es una asimetría que penaliza a las ciudades medias: las que están en la A-6 captan algo de tráfico, pero sin el rango administrativo ni los servicios de una capital, y las que no están, pierden oportunidades de conexión.
El caso de Béjar: declive industrial y despoblación
La localidad salmantina de Béjar, antaño polo textil, ejemplifica la crisis. Situada en la sierra de Gredos, su centro histórico muestra un abandono palpable: calles con comercios cerrados, edificios deteriorados. El cierre de fábricas textiles y la falta de relevo generacional han dejado una economía sin motor. La A-6 no pasa por Béjar, pero su declive no se explica solo por el trazado: intervienen factores como la desindustrialización, el envejecimiento y la ausencia de inversión en ferrocarril.
Irónicamente, los dos municipios con mayor renta per cápita de España se sitúan en la A-6: Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, en la salida de Madrid. El tramo metropolitano concentra riqueza, pero el resto del corredor, especialmente a partir de la sierra, muestra una realidad muy distinta.
¿Conexiones transversales olvidadas?
El debate apunta a una carencia estructural: España necesita mejores ejes transversales que articulen el interior, no solo radiales que confluyan en Madrid. La propuesta de una hipotética A-7 que encadenase capitales del noroeste es un ejercicio teórico, pero refleja la demanda de una red más reticular. Mientras tanto, ciudades medias como Benavente o Arévalo sobreviven como puntos de paso, sin el músculo económico para retener población. La A-6 no es la causa de su situación, pero tampoco la solución: es el síntoma de un modelo territorial que concentra y olvida.