Si se abre debate, habría que pensar incluso qué pinta un español que lleve una década viviendo fuera de España. ¿Que es español? ¡Por supuesto!. Pero es que son dos peros que juntos lo cambian todo: - Es imposible que conozca la realidad social y política como si viviera en España - No va a sufrir las consecuencias de su voto porque no le afectan. Por supuesto, no se trata de que se le quite eternamente. Pero hay cosas lógicas; si te vas, cuando lleves por ejemplo 2 años dejas de votar. En cuanto vuelvas, lo recuperas. Y si ya hablamos de gente que jamás ha puesto (ni pondrá) los pies en España, que tenga derecho a voto porque su bisabuelo era español, me parece un disparate. No tiene sentido alguno. Y lo que es peor: obviamente huele fatal. ¿A santo de qué viene abrir la puerta a millones de votantes? No hay interpretación caritativa, gente que no tienes forma de empadronarla en ningún sitio, abres la puerta al voto más escabroso (por correo) y encima en muchos casos en países pobres sin posibilidad de control y con la posibilidad de que ese voto se distribuya allá donde más te interesa.