Nando Dixcontrol: la condena de 10 años que casi nadie publicó
La cifra es rotunda y no admite matices: 10 años de prisión y 14 millones de euros de multa. Es la condena que pesa sobre Nando Dixcontrol, uno de los DJs que marcaron la escena de baile española, por un delito contra la salud pública. Lo llamativo no es el fallo —una resolución firme y de acceso público— sino el silencio: cuesta encontrar el caso en los grandes medios.
31 kilos de speed en un carrito de la compra
El material que precipitó todo no era sutil. En el momento de la detención, Dixcontrol cargaba con un carro de la compra que contenía 31 kilos de sulfato de anfetamina, el conocido speed. A eso se sumó, según lo publicado, un alijo de pastillas localizado en su domicilio. El relato de quienes siguieron su carrera apunta a que por entonces ya estaba en horas bajas: de llenar salas había pasado a pinchar un día a la semana y a rondar fiestas privadas.
Del esplendor al olvido (y de vuelta)
La trayectoria de esa generación sigue un patrón repetido: dinero a espuertas, gasto inmediato y previsión cero. No es un caso aislado. Alrededor de figuras como DJ Pastis —que llegó a cobrar un millón de pesetas por sesión con veintipocos años y que arrastró problemas de adicción— circulan hoy relatos de desplome y de intentos de rehabilitación. Lo paradójico es el giro cultural: mientras Dixcontrol cumple condena, esa misma música vive un revival y sus protagonistas reciben un reconocimiento que nunca tuvieron entonces.
Casi seis años después, lo previsible es que, si sale, vuelva al circuito remember y a las sesiones revival. Con reservas: el regreso de una leyenda caída no siempre se convierte en redención. Lo de los 14 millones, eso sí, difícilmente se resuelve pinchando.