Lo de la casa de pueblo suena razonable hasta que uno mira el stock, y ahí está lo que falta en la historia.
Galicia tiene más de 506.000 viviendas vacías, cerca del 29% del parque, el doble de la media española, que anda por el 14,4%. En Lugo la tasa llega al 37% y en Ourense al 43%. Sobre el papel es exactamente lo que usted dice: casas de sobra.
El problema es que la patronal inmobiliaria gallega calcula que más del 90% de esas viviendas no reúne condiciones para vivir en ellas, por obra sin terminar o por falta de habitabilidad. Y las que sí valen casi nunca salen al mercado, porque son casas heredadas entre varios hermanos que nadie quiere poner en alquiler.
O sea que hay medio millón de casas vacías y a la vez no hay oferta. Las dos cosas son ciertas a la vez, y por eso el catálogo de un pueblo perdido de A Coruña está casi siempre en cero.
En Arteixo el alquiler medio anda hoy por los 800 euros y ellos venían de 400 congelados durante doce años. Ahí sí le doy la razón: más lejos pagarían menos. Pero con ella con hernias, la hija aquí y el coche como única casa, mudarse a Ourense no es una salida.