La llegada masiva a Ceuta dispara el cruce de culpas entre Ayuso y Moncloa
¿Quién es responsable de lo ocurrido en la frontera de Ceuta? La respuesta cambia según el bando político. El debate arranca con una acusación hacia la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, pero los datos apuntan a una decisión de calado nacional: la regularización de migrantes aprobada por decreto después de que el Congreso la rechazara con los votos de PP, Vox y Junts.
Efecto llamada: los avisos previos y el resultado en la frontera
Antes de la crisis, Alberto Núñez Feijóo calificó la regularización de "temeridad" y advirtió de un "efecto llamada". Santiago Abascal pronosticó "drama y muerte". Las cifras citadas en el análisis dan la razón a los augurios más pesimistas: unas 50.000 personas cruzaron la frontera y las autoridades ceutíes sitúan en 88 los fallecidos que están en la morgue.
El relato oficial busca ahora culpables en Madrid. Pero la gestión de la frontera y de las políticas migratorias depende del Gobierno central, no de las comunidades autónomas. Ayuso no tiene competencias sobre Ceuta ni sobre los flujos migratorios, algo que no impide que aparezca como diana del cruce de acusaciones.
Geopolítica y sociología: los niveles que faltan en el debate
Hay quien reclama un análisis más profundo que separe tres planos: la geopolítica del estrecho, el perfil de quienes entran y la política de acogida española. La combinación entre una frontera porosa, ayudas como el IMV y la vía hacia la regularización dibuja un cóctel costoso, aunque el debate político se limite a repartir culpas.
La ironía del asunto es que todos los bandos coinciden en algo: el sistema falló. Sobre quién debe pagar el coste, la discusión queda abierta.