Zapatero y la Champions League de las dietas exentas
Las dietas exentas de IRPF se han convertido en el comodín fiscal de directivos y políticos para cobrar sin tributar. El último ejemplo es José Luis Rodríguez Zapatero, que según la UDEF cobraba 10.000 euros por viaje del Grupo Gloria –además de 200.000 euros en honorarios– para mediar en Bolivia. El contrato incluía también el abono de todos los gastos de desplazamiento, lo que convierte esos 10.000 euros en un extra exento de impuestos que no encaja en la legalidad.
Por qué los 10.000 euros por viaje no son una dieta exenta
La normativa del IRPF (art. 17.1.d LIRPF y 9 RIRPF) permite eximir dietas solo a empleados por desplazamientos laborales justificados. Pero Zapatero actuaba como consultor externo. Como señala un análisis jurídico, si ya se le pagaban billetes y hoteles, los 10.000 euros no compensan gastos reales: son una retribución encubierta. Hacienda debería tributarlos como rendimiento de actividades económicas, pero no lo hace.
La doble vara de medir de Hacienda
Mientras un autónomo que declara 4.000 euros en comidas y regalos para clientes ve cómo Hacienda lo recalifica como salario en especie y le exige el 20% de IRPF, los 10.000 euros de un ex presidente pasan como dietas exentas. La diferencia está en el poder de negociación y la capacidad de asesoramiento jurídico. Un alto directivo puede justificar hoteles de cinco estrellas que a un auxiliar administrativo nunca le admitirían.
La conclusión no es nueva: el sistema fiscal español tiene un agujero para que los de arriba se cuelen con dietas opacas. Mientras Hacienda no investigue de oficio estos pactos, el fraude seguirá siendo el plan de pensiones de los poderosos. Pero, igual que pasó con las SICAV, algún día la presión social obligará a cerrar la grieta.