Ceuta: 15 violaciones confirmadas y 1.800 menores sin control
La última de las 15 violaciones confirmadas por la Guardia Civil en Ceuta se produjo el viernes por la noche en la calle Lisboa. Tres personas, al parecer hermanos, fueron interceptadas cuando intentaban agredir sexualmente a una niña de 10 años. No es un caso aislado: desde la entrada masiva de inmigrantes, la ciudad vive un goteo de episodios violentos que las autoridades no terminan de contener.
Los menores: el eslabón sin control
La cifra que más preocupa es la de los menores. La Guardia Civil ha identificado a 1.800 y les ha colocado una pulsera identificativa. El problema, según las fuentes consultadas, es que se les devuelve a la calle: no van al CETI ni son devueltos a Marruecos. Miles de ellos deambulan sin rumbo en la playa de El Trampolín, en el epicentro de los altercados continuos.
El relato oficial y los hechos
Mientras el Gobierno insiste en que la tranquilidad reina en Ceuta, los datos dibujan otra realidad. A los delitos sexuales se suma la detención de una persona por delitos de terrorismo, un detalle que el discurso oficial tiende a minimizar. Hay quien sostiene que la situación está siendo instrumentalizada políticamente; los números, sin embargo, apuntan a una gestión deficitaria de la crisis migratoria.
Los 1.800 menores identificados llevan ya una pulsera. La pregunta es cuántas harán falta antes de que alguien asuma que el problema no es la pulsera, sino la política que permite que esos menores queden en la calle sin tutela ni destino. Ese es el dato que descoloca: la logística de identificación avanza, la solución real no aparece por ningún lado.