Roma Gallardo y la guerra de los niños rata contra La Sexta
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar un youtuber por un puñado de clics? La última polémica de Roma Gallardo, uno de los creadores más activos en el género de la provocación, lo deja muy claro: en un vídeo publicado hace poco, el creador acusa directamente a un presentador de un programa de La Sexta de ser un cornudo, y añade que su pareja le fue infiel con él.
La miniatura del vídeo ya es toda una declaración de intenciones: una imagen generada por IA de una mujer, un gesto desafiante del youtuber y la promesa de un escándalo. Gallardo no se conforma con la acusación; también manifiesta que no da su consentimiento para que se muestre el contenido del vídeo, algo que suena absurdo cuando él mismo lo ha publicado. No es su primer exceso: ya amenazó con demandar a Mediaset por una entrevista anterior, y de aquella demanda no se ha vuelto a saber nada.
El negocio de la indignación
En este tipo de conflictos, la estrategia está clara: atacar a un medio o a una cara conocida es la vía más rápida para conseguir atención. Las plataformas premian la interacción y el escándalo personal genera más reacciones que cualquier análisis sesudo. Los llamados “niños rata”, término despectivo que ya forma parte del argot digital, han convertido la ofensa en moneda de cambio. El debate sobre el vídeo se parte en dos: quienes aplauden la presunta sinceridad de Gallardo (“basado”, dicen en su jerga) y quienes lo ven como un espectáculo bochornoso que degrada la discusión pública. Mientras tanto, el presentador aludido no ha respondido.
Lo único que queda claro es que la demanda contra Mediaset, igual que esta nueva acusación, se queda en el terreno de la anécdota. El escándalo, sin embargo, ya ha cumplido su función: unos miles de visitas más, unos cuantos comentarios y la certeza de que en la economía de la atención, cualquier cosa es válida si vende. Bienvenidos a la guerra de los niños rata, donde el siguiente capítulo nunca tarda en llegar.