La hija de Zapatero compra un piso en Puerta de Hierro por 300.000€: ¿precio de mercado o favor encubierto?
En Puerta de Hierro, una de las zonas más caras de Madrid, un piso de dos dormitorios con terraza se vende por 300.000 euros. El precio medio del metro cuadrado en el barrio ronda los 6.000 euros, así que la operación chirría. Sobre todo cuando la compradora es Alba Rodríguez Espinosa, hija menor del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Según destapó Vozpópuli el 1 de diciembre de 2025, la joven, que cumple 30 años ese año, figura como propietaria al 100% de esa vivienda. La pregunta es obvia: ¿cómo una treintañera, licenciada en Artes Escénicas y fundadora de la empresa de contenido digital What The Fav, puede permitirse una propiedad que el mercado tasa al doble?
El chollo que no encaja con el mercado
Cualquier búsqueda rápida en portales inmobiliarios muestra que por 300.000 euros en Puerta de Hierro apenas se encuentra un estudio. Un piso similar al de Alba, con dos dormitorios y terraza, no baja de 600.000 euros. La diferencia es tan abultada que ha disparado todas las alarmas. No es la primera vez que la familia Zapatero aparece en titulares por compras a precio sospechosamente bajo: el chalet que el expresidente adquirió en Famara (La Graciosa) también fue objeto de controversia por su valoración oficial muy inferior a la de mercado.
Los ingresos de la hija: ¿suficientes para justificar la compra?
Alba y su hermana Laura son administradoras solidarias de What The Fav, una empresa de creación de contenido para redes sociales. Según los datos que han trascendido, la firma facturó cerca de 500.000 euros y repartió 50.000 euros en dividendos, además de destinar 75.639,98 euros a reservas. Son cifras respetables, pero insuficientes para explicar una hipoteca de 300.000 euros en una zona premium sin un notable respaldo patrimonial. Además, la empresa buscó en 2024 un creador de contenido de vídeo gaming natural de Venezuela, lo que ha avivado las sospechas sobre posibles vínculos con el chavismo.
El fantasma del favor político y el trato desigual
El caso ha reabierto el debate sobre la impunidad de las élites. Mientras un ciudadano normal que recibe un bizum de 200 euros de un familiar puede ser investigado por Hacienda, una operación inmobiliaria con una diferencia de valor de cientos de miles de euros pasa sin mayor control. La comparación con el caso Koldo es inevitable: la hija menor de Koldo García, siendo menor de edad, compró un piso en Benidorm al contado. En ambos casos, la sensación de que existen dos varas de medir cala hondo.
¿Cuánto tardará la Agencia Tributaria en comprobar si el precio declarado se ajusta al valor real? La experiencia dice que, cuando no hay dación en cuenta, el silencio administrativo suele ser la respuesta. Pero el runrún no cesa.