El Danubio devuelve a dos soldados alemanes de 1944 y su moto
La crisis del Danubio tiene, al menos, un archivo que sacar a la superficie. La bajada histórica del río en Budapest ha dejado al descubierto los restos de dos soldados alemanes desaparecidos en 1944, junto a una motocicleta militar y las placas de identificación, intactas, que deberían haber bastado para identificarlos hace más de ocho décadas.
Un hallazgo con valor arqueológico y familiar
El hallazgo cumple dos funciones. La primera, arqueológica: una instantánea de la Segunda Guerra Mundial preservada en el lecho fluvial, que los especialistas documentan ahora antes de retirarla. La segunda, humana: las placas de identificación permitirán poner nombre a los dos soldados y, quizá, informar a familias que llevan ocho décadas sin respuestas. La duda es si quedan herederos con memoria de aquellos jóvenes: a estas alturas, no es seguro que alguien recuerde a unos bisabuelos reclutados casi adolescentes.
La moto alemana que aguanta el chapuzón
Donde unos ven historia, otros ven ingeniería. La motocicleta militar ha provocado la broma inevitable: con una batería nueva, arrancaría. Es una broma, pero apunta a algo real: la calidad de la fabricación alemana de los años cuarenta, capaz de sobrevivir ocho décadas bajo el agua con aspecto de poder rodar.
Soldados que pudieron tener 99 años
Hay un dato que humaniza la noticia: si en 1945 tenían 18 años, como era probable entre los reclutas de los últimos meses de guerra, nacieron en 1927 y hoy tendrían 99. Entra dentro de lo posible que estuvieran vivos. La imaginación coloca un obús unos metros más allá: dos nonagenarios tomando una cerveza en un patio, contando que escaparon con la moto de Budapest. No fue así.
El Danubio ha hecho de archivo y de enterrador. Ahora toca exhumar, identificar y devolver los nombres. Lo que nadie explica del todo es por qué hace falta que un río se seque para que la guerra de 1944 vuelva a contarnos algo.