La Iglesia pide regularizar migrantes y desata la polémica
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha respaldado la toma en consideración de una iniciativa legislativa popular para la regularización extraordinaria de personas extranjeras, un paso que el Congreso debatirá el 9 de abril de 2024. Lo hizo con un mensaje en el que hablaba de «la dignidad de miles de personas», de las causas de la
migración, de las mafias que trafican con seres humanos y de la acogida posible. La reacción no se hizo esperar: desde sectores críticos se acusó a la Iglesia de promover la inmigración irregular y de actuar como una simple ONG. La discusión derivó en un cruce de acusaciones sobre el papel de la institución en la historia de España.
¿Qué dijo exactamente Argüello sobre la regularización?
El arzobispo de Valladolid y presidente de la CEE difundió sus reflexiones en redes sociales y en medios como COPE. En ellas defendía que «regularizar es hacer normal lo que ya es» y enmarcaba el debate en la dignidad de las personas migrantes, las causas profundas de la migración, el combate contra las mafias y los límites de la acogida. La iniciativa popular que se votará en el Congreso busca una regularización extraordinaria de extranjeros en situación administrativa irregular.
La Conferencia Episcopal no es la única institución eclesiástica que se ha pronunciado. Cáritas Española ha difundido mensajes para desmentir lo que considera desinformación, argumentando que muchas personas en situación irregular ya trabajan en sectores con falta de mano de obra y que su regularización no genera competencia laboral. La organización sostiene que la medida garantiza derechos y no quita empleo a los españoles.
La reacción crítica: acusaciones de traición y de promover la inmigración
Una parte de los mensajes recibidos acusó directamente a la Iglesia de traicionar a España. Se argumentó que la institución lleva años apuñalando por la espalda al país y que su postura responde a intereses políticos. Algunos participantes afirmaron que la Iglesia se ha convertido en una ONG que reparte dinero a organizaciones como Open Arms o Cruz Roja, y que su mensaje de bondad es una tapadera para promover la llegada masiva de migrantes.
Otras voces señalaron que la Iglesia católica lleva tiempo promoviendo la destrucción de Europa y que busca tener fieles sin importar su origen. Se mencionó que cada vez más latinoamericanos se convierten al evangelismo y que los migrantes musulmanes no se convertirán al catolicismo. También hubo quien acusó a la Iglesia de haber permitido la profanación de tumbas y de haber traicionado a los que la salvaron durante la Guerra Civil.
El papel histórico de la Iglesia en España: acusaciones y defensas
La discusión derivó en un repaso de agravios históricos. Se recordó la oposición de la Iglesia a la Segunda República y su papel durante el franquismo, y se afirmó que la institución ha usado a España como papel higiénico. Frente a esto, otros defendieron que la Iglesia tiene una visión de conjunto más completa que cualquier Estado y que predica en los países de origen contra la emigración masiva, al tiempo que pide humanidad en los de llegada. Se citó a los obispos africanos como ejemplo de esta doble postura.
Algunos mensajes acusaron al Vaticano de no haber perdonado a España desde Felipe II y de acumular mal karma. Se mencionó al cardenal Sarah, que según estas voces dijo que había que devolver a los africanos a África y que la Iglesia no es una ONG. También se habló de infiltración masónica en la Iglesia desde el siglo XIX y de que el Concilio Vaticano II fue un error.
Debate sobre la caridad y el papel del Estado
Una corriente de opinión sostuvo que la Iglesia debe ocuparse de los necesitados y no el Estado, y que los curas deben promover la caridad, la ayuda y las misiones. Se criticó que la religión progresista adopte funciones que corresponden a la Iglesia y que las leyes estén de su lado. Otros argumentaron que la Iglesia no solo tiene una visión más completa, sino más sana, y que predica contra el empobrecimiento que supone la emigración masiva para los países de origen.
Se mencionó que la Iglesia tiene centros en países donde tiene prohibido predicar y que actúa como una simple ONG, dando de comer a niños y montando talleres para mujeres sin intención de convertir a nadie. Esto se interpretó como prueba de que a la Iglesia no le importa la evangelización y de que cree que todas las religiones son iguales.
La polémica sobre la financiación y el IBI
Algunos mensajes pidieron que la Iglesia pague el IBI y que se le retire la financiación pública. Se criticó que el dinero vaya a ONGs como Open Arms o Cruz Roja y se mencionó el pufo de 13TV y la manutención de familias migrantes a través de Cáritas. Se recordó que la financiación de la Iglesia tiene su origen en la desamortización de Mendizábal y que el acuerdo se plasmó en una ley.
La discusión sobre la financiación se mezcló con acusaciones de que la Iglesia promueve la inmigración para conseguir más fieles y con críticas a que se dedique a labores sociales en lugar de a la evangelización. Algunos participantes defendieron que la Iglesia no traiciona nada y que son elementos infiltrados los que desvían su mensaje.
El debate sobre la regularización de migrantes y el papel de la Iglesia católica en España sigue abierto. La votación en el Congreso del 9 de abril de 2024 será un punto de inflexión. Con estos mimbres, es previsible que la polémica se recrudezca en los próximos meses, aunque nadie sabe si la iniciativa saldrá adelante ni qué consecuencias tendrá para el equilibrio político.