La mantis gamba: la bestia marina que despierta asco y admiración
En las últimas horas, la mantis gamba se ha convertido en el centro de una polémica digital. Hay quien la describe como el ser más repugnante del planeta. Otros, como el final boss de los mares. Ambas cosas son ciertas. Este crustáceo no pide disculpas por existir.
Colores que no son un capricho
Su colorido llamativo no busca camuflarse. Todo lo contrario: es una advertencia. Esa paleta chillona significa peligro, y no por postureo. Sus extremidades pueden golpear con una velocidad que se califica de supersónica. Hay quien sostiene que le parte la cara a cualquier bicho que se le acerque. No va desencaminado.
El asco es un lujo que el mar no se puede permitir
Lo que para unos es repugnancia, para otros es espectáculo. Las opiniones se dividen entre los que la ven como un bicho bonito y los que no pueden ni mirarla. Pero la naturaleza no entiende de estética: esa agresividad y esa resistencia son su estrategia de supervivencia. El asco, aquí, es un lujo que el mar no se puede permitir.
Al final, la mantis gamba sigue haciendo lo que ha hecho siempre: existir sin pedir permiso. La controversia, mientras tanto, queda donde está: unos la quieren en un acuario, otros en la cazuela con ajillo. La ciencia, por su parte, sigue viendo en ella una obra maestra de la evolución.