dinodini
Madmaxista
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La misión imposible de alquilar…
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Trabajos no cualificados en grandes ciudades como Madrid o Barcelona implican pagar alquileres desorbitados que devoran la mayor parte del sueldo, haciendo imposible el ahorro.
El eterno dilema de buscarse la vida en las grandes metrópolis se vuelve especialmente cruel cuando se trata de trabajos que no requieren alta cualificación. Uno podría pensar que la oferta de empleo en sitios como Madrid o Barcelona compensa la subida de precios, pero la realidad es tozuda y golpea directo al bolsillo. El alquiler, ese gasto que nos roba el sueño, en estas ciudades se dispara. Hablamos de unos 30 euros por metro cuadrado, según datos de Idealista.
Un camarero, por ejemplo, que gane unos 1.000 euros netos al mes, se encuentra con que la mitad, o incluso más, se le va tan solo en pagar una habitación, a veces incluso una cama. Esto deja poco o nada para imprevistos, ocio o, lo más importante, para ahorrar. La idea de progresar o mejorar la situación se desvanece cuando el coste de vida se come la mayor parte de tus ingresos.
Comparado con esto, buscar un empleo similar en ciudades de tamaño medio, como Elda (con 55.000 habitantes) o cualquier otra capital de provincia de la España interior, puede ser una jugada mucho más inteligente. Los alquileres bajan drásticamente, a veces hasta un tercio de lo que cuestan en las grandes urbes, situándose en torno a los 10 euros por metro cuadrado. Y aunque el sueldo pueda ser un poco menor, la diferencia de costes hace que el poder adquisitivo real sea mayor y el ahorro sea una posibilidad tangible.
Es un mito extendido que en las ciudades pequeñas o medianas no hay oportunidades laborales. La realidad es que puestos de camarero, albañil, electricista o fontanero son necesarios en todo el país. No se trata de pueblos de mil habitantes, sino de localidades con servicios y población suficiente donde la calidad de vida puede ser significativamente mejor sin sacrificar la posibilidad de prosperar económicamente.