Reconstruir una nariz destruida por la cocaína cuesta 15.000 euros
La nariz, cuando el cartílago desaparece, no se regenera. Un caso reciente lo pone en primer plano: la de uno de los miembros de Andy & Lucas lleva meses con el tabique nasal visiblemente dañado, y no cura. No hay confirmación médica pública, pero la hipótesis que circula apunta al consumo de cocaína. La conversación se ha llenado de chistes; el detalle que importa es económico: reconstruir ese tejido cuesta entre 10.000 y 15.000 euros, y la sanidad pública no lo cubre como problema estético.
La cocaína destruye la mucosa y el cartílago por vasoconstricción: el tabique acaba necrosado y el puente se hunde. No hay bacteria culpable, aunque se bromeé con la “estreptococa” o el “Mycobacterium cocainum”. Lo que existe es una intervención con cartílago autólogo del propio paciente, que exige cirujanos especializados y factura de cinco cifras. Cirujanos como Cavadas han reconstruido narices peores, pero nadie en la sanidad pública lo hace gratis.
De ahí que el turismo médico gane puntos: en Turquía, el mismo tipo de operación sale por una fracción. Y queda la pregunta que nadie quiere responder: si alguien con el altavoz de un artista no se opera, ¿es porque no tiene los 15.000 euros o porque el problema no es solo la nariz?