PISA: el norte de España aprueba con nota mientras el resto hunde la media
España no tiene un problema educativo. Tiene dos. El último informe PISA en ciencias deja al país en 477 puntos, cinco por debajo de la media de la OCDE (482). Pero esa cifra esconde una fractura interna que debería ser la verdadera noticia: Madrid (495), Castilla y León (493), Asturias (492), Cantabria (490) y Castilla-La Mancha (485) superan el promedio internacional. El resto de comunidades, con Cataluña y Andalucía a la cabeza del descenso, arrastran la media nacional hasta el suspenso relativo.
El factor inmigración no explica la brecha
La tentación es atribuir el éxito del norte a la menor presencia de inmigrantes. El argumento se repite en los análisis, pero tiene un problema: Reino Unido (511), Países Bajos o Suiza, con porcentajes de población extranjera comparables o superiores, quedan muy por delante. La OCDE calcula que veinte puntos equivalen a un curso escolar. Madrid está a tres cursos de Singapur (560) y a cinco de las provincias chinas (597). El bloque norteño está bien, pero no es Finlandia.
El lastre de las leyes educativas
El debate de fondo es otro. La LOGSE de 1990, y su posterior endurecimiento con la ley de Zapatero, eliminó la repetición como herramienta de filtrado. El resultado: aulas con alumnos de niveles dispares y un sistema que premia la promoción automática. La politización de ciertas comunidades, con asignaturas de dudosa utilidad, completa el cuadro. Si la tendencia se mantiene, la brecha entre el norte y el resto se ensanchará. Pero nadie en el Ministerio parece dispuesto a tocar el modelo.