Hacienda ata un bonus de 125 millones a recaudar más IRPF e IVA
La Agencia Tributaria y los sindicatos han cerrado el duodécimo Plan Especial de Intensificación de Actuaciones (Peia), un incentivo de hasta
125 millones de euros para la plantilla que se cobra íntegro si el Fisco ingresa
14.675 millones en 2025. De esa cifra, cerca de 100 millones están garantizados y 25 más quedan condicionados a que se cumplan con plenitud todos los objetivos y al crédito que asigne el Ministerio. El plan es de adhesión voluntaria y está abierto a todos los funcionarios de la AEAT.
El mecanismo no es nuevo. Lo lanzó
Cristóbal Montoro en 2014, después del batacazo que sufrió la lucha contra el fraude en 2013, y desde entonces se ha reeditado cada año con objetivos que apenas se retocan. Lo han firmado SIAT, UGT, CSIF, CCOO y CIG, que horas antes amagaron con levantarse de la mesa por las diferencias retributivas entre grupos y por el criterio de reparto. No lo ha rubricado Gestha, el sindicato de técnicos, que considera que no hay proporcionalidad en los pagos y que el grupo A2 queda infrarrepresentado frente a los inspectores.
Qué objetivos se exigen para cobrar el bonus
El acuerdo fija dos metas concretas. En el IRPF, la recaudación neta tiene que crecer por encima de la remuneración de los asalariados. En el IVA, hay que superar la tasa del consumo final privado nominal previsto para el año. Se habilita un pago en noviembre si se han recaudado
13.382 millones y otro si el 31 de diciembre se alcanzan los 14.675 millones.
La cifra exigida es superior en
427 millones al objetivo de 2024, pero queda por debajo de lo ya logrado el año anterior y de lo que se prevé rebasar tanto en 2024 como en 2025. Los ingresos de la lucha contra el fraude ascendieron a
14.712,3 millones en 2023 en términos homogéneos, aunque la cifra que publicita la AEAT es de
16.708 millones incluyendo minoraciones de devoluciones e ingresos de autoliquidaciones extemporáneas.
El Peia también rebaja la exigencia de horas extra: de tres a dos en el periodo enero-abril, y de seis entre julio y septiembre, de un total de 12.
El incentivo que no se devuelve si la sanción cae en los tribunales
La Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) advierte de que la retribución variable no se ve afectada si después las actuaciones de la AEAT que sirvieron de base para calcularla son anuladas o minoradas, ya sea en vía administrativa o judicial. La asociación subraya que se trata de una práctica poco común en las administraciones tributarias del entorno.
El Juzgado Central contencioso-administrativo número 4 de Madrid, en sentencia del
22 de julio de 2022, estimó el recurso de Aedaf y reconoció su derecho a que la AEAT le facilitara la información sobre las normas reguladoras del complemento de productividad y los criterios de aplicación. A eso se suma una resolución del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno que instaba a publicar los criterios del bonus y que constató que la Agencia no había respondido a sus requerimientos. La AEAT publicó en septiembre de 2022 informes sobre incentivos de inspectores, pero no de los funcionarios adscritos a Gestión, Recaudación e Impuestos Aduaneros y Especiales.
De dónde viene el complemento de productividad
Los complementos de productividad en la AEAT son un asunto polémico por su vinculación a una mayor recaudación. Los reciben altos cargos e inspectores desde los gobiernos de Felipe González, y son quienes dirigen las campañas y estrategias del Fisco. Desde 2014, además, existe el Peia para toda la plantilla, que determina precisamente la recaudación que se logre.
Hay quien sostiene que el Peia es una pantomima y que no funciona como se cuenta: que el sueldo y la carrera llevan décadas congelados y que el complemento es, en la práctica, un pago encubierto por echar doce horas más de trabajo al año, con los grupos altos llevándose la parte gruesa. Otros cálculos que circulan elevan el incentivo a comisiones de hasta un
10% del salario para inspectores y no inspectores. El desglose fino de quién cobra qué, grupo a grupo, es justo lo que la Agencia ha esquivado publicar.
La paradoja es difícil de superar: un organismo que puede fijar de antemano el resultado que mide su propio bonus, que se niega a detallar cómo reparte ese dinero y que no devuelve un euro cuando un tribunal tumba la sanción que lo justificó. Con esos mimbres, ¿alguien cree que el problema es solo la cuantía?