Solidaridad y humanidad: la doble vara de la SER
¿La solidaridad es un principio o una excusa? La frase de la SER no ha sentado nada bien. La cadena señaló que “lo peor no es la falta de solidaridad, sino la falta de humanidad” en plena tensión migratoria en
Ceuta y Melilla. Las reacciones no se hicieron esperar: de la acusación de “terrorismo mediático” a la petición de que los periodistas den ejemplo acogiendo inmigrantes en sus casas.
Un sector del análisis sostiene que el discurso de la humanidad se aplica solo a los que llegan, pero no a los españoles que residen en esas ciudades. “Claro que no son sus compatriotas”, llegó a decirse. La política Pilar Alegría y la dirigente Intxaurronda también fueron interpeladas directamente: si hablan de humanidad, que empiecen por casa.
El tono del intercambio se enredó en insultos y descalificaciones, incluida alguna que recurrió a la deshumanización del que piensa distinto. Nada nuevo: cuando falta el argumento, aparece el dogma.
La conclusión práctica: exigir humanidad es gratis. Ejercerla, ya es harina de otro costal.