La subida de las pensiones con el IPC que defiende Feijoo costaría unos 8.200 millones de euros, según un cálculo que circula en redes. Esa cifra se ha puesto frente al coste de arreglar las vías de tren para subrayar la magnitud del gasto.
La propuesta de Alberto Núñez Feijoo de revalorizar las pensiones conforme al IPC tiene un precio. Un cálculo que circula en redes lo sitúa en 8.200 millones de euros. La cifra no es oficial, pero sirve para dimensionar el debate: hablamos de miles de millones, no de calderilla presupuestaria.
Qué significa revalorizar con el IPC
Revalorizar con el IPC significa subir las pensiones cada año lo que suban los precios, para que los pensionistas no pierdan poder de compra. Esa indexación tiene un coste directo sobre las cuentas de la Seguridad Social. Con una inflación acumulada relevante, el importe se dispara. Los 8.200 millones que se manejan en ese cálculo son el orden de magnitud de una medida así, no un ajuste menor.
La comparación con las vías de tren
La cifra se ha puesto al lado del coste de arreglar las vías ferroviarias para mostrar que una subida anual de pensiones equivale a casi la mitad de lo que cuesta poner al día la red. La comparación no es un dato presupuestario oficial, sino una forma de visualizar el peso del gasto. En términos de política pública, obliga a preguntarse qué prioridades se financian con cargo a los mismos presupuestos.
Un debate con cifras sin cerrar
El cálculo de los 8.200 millones procede de una estimación que circula en redes y no de una memoria oficial. Conviene tratarlo como orden de magnitud, no como cifra cerrada. La discusión real es si la indexación al IPC debe ser automática o revisable, y cómo se encaja en unas cuentas ya tensionadas. Cualquier decisión sobre pensiones afecta a millones de personas y merece verificación con los datos oficiales antes de darla por buena.