La UDEF constata que las hijas de Zapatero se transfirieron 447.095 euros de su agencia de publicidad
Las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, han sido señaladas por un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) por desviar 447.095,31 euros de su propia agencia de publicidad, Whathefav SL, a sus cuentas personales entre 2021 y 2025. El juez instructor del caso, José Luis Calama, sospecha que la mercantil fue utilizada para blanquear dinero procedente de comisiones ilegales dentro de una trama de tráfico de influencias.
Las cifras del informe policial
El informe, al que ha tenido acceso El Confidencial, analiza los flujos bancarios de las personas físicas y jurídicas implicadas. Las transferencias suman exactamente 447.095,31 euros, una cantidad que el juez Calama considera indiciaria de un posible delito de blanqueo. La defensa de las hermanas Rodríguez Espinosa sostiene que los movimientos responden a actividades comerciales legítimas, pero la UDEF apunta a que la agencia se utilizaba como pantalla para canalizar fondos de origen ilícito.
No es la primera vez que el apellido Zapatero aparece vinculado a investigaciones judiciales, pero sí la primera vez que las hijas del expresidente son directamente señaladas por un cuerpo policial. El caso se encuentra en fase de instrucción en el Juzgado Central de Instrucción número 4.
¿Qué implica este caso?
Si las sospechas se confirman, las hijas de Zapatero podrían enfrentarse a penas de prisión por blanqueo de capitales. Sin embargo, el escollo probatorio es alto: la UDEF debe demostrar que el origen del dinero era ilegal y que las hermanas tenían conocimiento de ello. Mientras tanto, el debate público ya ha comenzado, con posturas enfrentadas sobre si deben ser tratadas como adultas responsables o como víctimas de su entorno familiar.
La investigación sigue su curso. Con los antecedentes judiciales de otras tramas de corrupción en España, nadie da nada por descontado. Pero la cifra no miente: 447.095,31 euros salieron de la agencia y acabaron en cuentas personales. A los jueces les toca decidir si fue un negocio familiar o un delito.