La ultraderecha alemana roza la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt
¿Gobernará la AfD en solitario? Los primeros datos apuntan a que sí. Con el 67% del escrutinio, la formación de Ulrich Siegmund supera el 47% de los votos, un resultado que le daría la mayoría absoluta en el parlamento regional. Sería la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que una formación de ultraderecha accede a un gobierno regional en Alemania. Las proyecciones iniciales (ARD, 18:28) daban un 44,5%, un aumento de 24 puntos respecto a los anteriores comicios. La CDU, el partido de Merkel, se ha quedado reducida a la mitad.
Un vuelco histórico
El candidato de la AfD, Ulrich Siegmund, de 35 años, ha insistido en que solo gobernará con mayoría absoluta, rechazando coaliciones o apoyos externos. La líder del partido, Alice Weidel, ya habla de «mandato claro para gobernar». Pero la aritmética es tozuda: con el 47% de los votos, la AfD obtendría más de la mitad de los escaños, dejando sin efecto cualquier cordón sanitario. La clave está en el BSW, la formación de Sahra Wagenknecht, que se queda en el 4%, por debajo del umbral del 5%. Eso significa que sus votos se reparten entre los demás, favoreciendo a la AfD. El resto de partidos (CDU, SPD, Verdes, Linke) han anunciado que no pactarán con la AfD, pero si esta tiene mayoría absoluta, no necesitan pactar.
El cordón sanitario en cuestión
La paradoja es evidente: el «cordón sanitario» diseñado para aislar a la ultraderecha se queda sin efecto si el electorado le da la mayoría. Los análisis apuntan a que la AfD podría alcanzar 42 escaños, suficientes para gobernar en solitario. Mientras tanto, la izquierda tradicional se hunde: los votos de la izquierda son testimoniales. La democracia alemana se enfrenta a su mayor prueba: aceptar el resultado o intentar anularlo con pactos. La ironía es que el cordón sanitario, pensado para proteger la democracia, podría ser la herramienta que la debilite si se usa para ignorar a millones de votantes.