Menores migrantes de Ceuta: el coste que nadie quiere pagar
La pregunta surge sola: ¿quién se hace cargo de los menores que llegaron a Ceuta tras la entrada masiva de migrantes? La cifra de más de 70.000 personas cruzando la frontera desde Marruecos en pocos días pulverizó cualquier registro previo. Entre ellas había cientos de niños solos. Y ahora, la capacidad de acogida de Ceuta y Melilla está desbordada. El Partido Popular ya ha dicho lo suyo: insta al Gobierno a que los devuelva por el mismo paso fronterizo y no descarta rechazar el reparto entre comunidades.
La ultraderecha prefiere ver un problema de seguridad
En las regiones donde la derecha dura gobierna, la respuesta es un no rotundo. Se argumenta que los recursos deben ir para los ciudadanos españoles y que la acogida masiva es una amenaza. La otra corriente, la que llama a la protección de la infancia, responde con un argumento simple: son menores, no invasores. Mientras tanto, la discusión se ha enredado en el cálculo político: se acusa al Gobierno de usar la crisis para castigar a las comunidades contrarias, y de manejar el reparto con criterios partidistas.
La factura que nadie enseña
Detrás de la disputa está el coste real: manutención, educación, sanidad y tutela legal de cada menor requieren un desembolso autonómico que no aparece en los discursos. Las comunidades se pelean por no asumir la factura mientras los niños siguen en Ceuta, en centros saturados y sin proyecto claro. Entre los mantras de seguridad y los de derechos humanos, la ironía es que nadie ha presentado un presupuesto para atenderlos. Y mientras, el tiempo pasa.