Bruselas confirma 200.000 millones congelados a Rusia
La Unión Europea tiene inmovilizados
más de 200.000 millones de euros del banco central ruso y todavía no ha decidido qué hacer con ellos. La cifra, confirmada por la Comisión Europea a través de su portavoz Christian Wigand, ronda los
215.000 millones de dólares.
Los números los recogió
Bloomberg después de que los bancos europeos empezaran a declarar sus tenencias, obligados por el décimo paquete de sanciones. El compromiso político ya está sobre la mesa: «La UE se compromete a garantizar que Rusia pague por los daños causados en Ucrania». Entre ese compromiso y la ejecución media un abismo que Bruselas admite estar aún explorando.
De dónde salen los 200.000 millones congelados al banco central ruso
Son reservas oficiales, oro y divisas, inmovilizadas desde que Moscú invadió Ucrania. Por su parte, desde la Duma rusa se ha recordado que se han congelado unos
300.000 millones de dólares en reservas de oro y divisas del Banco Central de Rusia.
Congelar los activos no es lo mismo que quedarse con los beneficios
Hay quien insiste en una diferencia que, según sostiene, los titulares se comen: los fondos ya estaban bloqueados, y lo que se baraja entregar a Ucrania no son los 200.000 millones, sino los
24.000 millones de rendimientos que generan, una cifra que se maneja en el debate. Expropiar el principal de un banco central es una cosa; quedarse con sus intereses, otra muy distinta. La frontera entre ambas no es un tecnicismo: lo que se discute es dónde cae exactamente esa línea.
Por qué se avisa de un tiro en el pie para el euro
El argumento que más circula no es moral, es de interés propio. Si el dinero de un banco central puede acabar financiando a un tercero, ¿qué Estado mantendrá sus reservas en euros o en dólares? En el hilo se citan Arabia Saudí, China, India y Brasil, y hay quien da por hecho que Moscú moverá lo que pueda hacia bancos chinos. Se sostiene además que la operación sería
ilegal y que generaría una inseguridad jurídica aprovechable por otras plazas financieras.
El precedente que se cita es Libia: el dinero de Gadafi tampoco volvió. La lectura contraria es sencilla: si un Estado invade a su vecino, la factura la paga el invasor, igual que el patrimonio del condenado responde ante su víctima.
Moscú ya tiene preparada la respuesta
Desde la Duma rusa se ha planteado confiscar bienes de países considerados no amistosos, en respuesta recíproca a lo que se haga con las empresas occidentales que operan en Rusia. El mensaje oficial habla de un
precedente peligroso y da por hecho que las reservas retenidas regresarán por ser fondos estatales. En paralelo, Rusia declaró inválidas patentes occidentales y empezó a producir copias de lo que antes compraba, aunque los cuellos de botella en componentes siguen a la vista.
Cuántos cazas F-16 salen de 200.000 millones
Si el dinero se convirtiera en material militar, a razón de
20 millones por unidad, la cifra daría para unos
10.000 cazas F-16. En el planeta no hay tantos, según quien hizo el cálculo. La estimación, medio en broma, sirve para recordar que la discusión no va de qué comprar, sino de si Europa está dispuesta a tocar el principal o solo los intereses.
A la fecha de esta discusión no se ha dado ningún paso: no hay expropiación ejecutada, solo exploración de fórmulas. Si Bruselas se queda con los rendimientos, la factura en confianza podría ser pequeña. Si algún día toca el principal, la duda deja de ser legal y pasa a ser existencial para el euro.