Ceuta: la vivienda se desploma un 30% y el mercado se parte en dos
El mercado inmobiliario de Ceuta ha recibido un golpe de realidad. Las fuentes del sector local cifran en un 30% la caída del precio de la vivienda después de la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad. La reacción es doble: muchos propietarios venden para marcharse, mientras algunos compradores rastrean gangas con la esperanza de que la situación se recupere.
¿Quién vende y quién compra en pleno desplome?
Las inmobiliarias locales describen un mercado partido. La oferta de vivienda usada se ha disparado por quienes quieren abandonar Ceuta; la demanda crece con más timidez, animada por los que interpretan la caída como una oportunidad. Comprar ahora supone asumir un 30% menos de valor, pero también el riesgo de que el precio siga cayendo si la presión social no se resuelve.
El efecto en los servicios públicos: otro precio que pagar
Un efecto colateral que se abre paso es la dificultad para cubrir plazas de funcionarios en Ceuta y Melilla. El complemento de residencia, según algunos análisis, compensa mal el coste de la vida y el ambiente de inseguridad; si la vivienda se desploma, la ecuación cambia algo, pero el problema de fondo sigue.
La discusión se atasca en una pregunta incómoda: ¿es un ajuste puntual o el adelanto de lo que puede pasar en otras zonas tensionadas? Hay quien ve la mano de la gestión migratoria; otros recuerdan que en Valencia, a 20 km de la capital, los precios reales de venta ya caen aunque los anuncios sigan altos. Dos mercados, dicen. Y no está claro cuál gana.