La vuelta al mundo de Omar, el forastero engañador: cobró más de un millón de euros en ayudas en el País Vasco, se esfumó y ha reincidido en Canadá

Imagen de un pasaporte y documentos falsos sobre una mesa, en el contexto del fraude de ayudas sociales de Omar Ndiaye
RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

¿Cómo se puede cobrar más de un millón de euros en ayudas sociales, ser detenido, quedar en libertad con cargos y reaparecer en otro continente para repetir el mismo patrón? La historia de Omar Ndiaye, un ciudadano senegalés, plantea preguntas incómodas sobre los controles del sistema. En 2022 fue arrestado en España por un fraude superior al millón de euros, pero quedó libre y desapareció.

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Investigación judicial

La vuelta al mundo de Omar, el forastero engañador: cobró más de un millón de euros en ayudas en el País Vasco, se esfumó y ha reincidido en Canadá​

El senegalés Omar Ndiaye está acusado de cobrar 180.000 euros en prestaciones del país norteamericano. Usaba pasaportes y fotos de falsos solicitantes. Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superioEl senegalés Omar Ndiaye está acusado de cobrar 180.000 euros en prestaciones del país norteamericano. Usaba pasaportes y fotos de falsos solicitantes. Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superior, aunque quedó en libertad con cargos y se esfumó(imagen visible para usuarios registrados)Uno de los pasaportes falsos usados por el senegalés Omar Ndiaye, de 45 años, preso en Canadá.EL MUNDO

Cada vez que viajaba a su país natal, el senegalés Omar Ndiaye gastaba sin miramientos: restaurantes de postín, coches de alquiler de alta gama y ropas cuyos precios le hubieran resultado prohibitivos antes de emigrar a Bilbao, adonde llegó a principios de este siglo. A su familia y a sus amigos les contaba que le iba bien en España. Según les dijo, había hecho algunas buenas inversiones que le habían generado notables rendimientos económicos.

Pero a nadie le contó la verdad: el Gobierno vasco, a través de sus ayudas de renta básica y de vivienda, le ingresaba mensualmente un dineral. A él y a sus casi infinitos alter egos. Llegó a crear 62 identidades falsas para recibir las prestaciones, sujetas a laxos controles por parte de la Administración, como se evidenció. Omar Ndiaye se embolsó más de un millón de euros. Siempre siendo otro. Los investigadores le incautaron 23 pasaportes cuando lo detuvieron y registraron el inmueble en el que vivía, a finales de marzo de 2022.

(imagen visible para usuarios registrados)
Omar Ndiaye, en una imagen que han publicado distintos medios canadienses tras su detención.EL MUNDO

El juez decidió no meterlo en prisión. Se le retiró su pasaporte y se le fruta los delitos de engaña y falsedad documental. Algunos meses llegó a cobrar hasta 10.000 euros. Pero Ndiaye desapareció. Nadie podía imaginarse que acabaría en la otra parte del planeta y que, además, reincidiría en su engaña.

La prensa canadiense ha destapado el último embeleco de Omar Ndiaye. Este senegalés está preso en una cárcel del país norteamericano. Se encontraba en Canadá como solicitante de asilo. Allí está acusado de defraudar 180.000 dólares (unos 155.000 euros) en ayudas sociales.

A finales de julio pasado, la jueza Sonia Mastro Matteo, del Tribunal de Quebec, dictaminó que no será puesto en libertad hasta la celebración de su juicio. De ser declarado culpable, se enfrenta a una pena de entre tres y cinco años de prisión.

En el momento de su detención, a principios de julio de este año, Omar Ndiaye portada un pasaporte congoleño a nombre de otra persona. No obstante, la fotografía que aparecía «pegada» o «superpuesta» en dicho pasaporte era la del propio acusado. En su domicilio se halló otro pasaporte a nombre de un hombre distinto, pero que también llevaba adherida la foto del arrestado.

Omar Ndiaye, de 45 años, está acusado de defraudar al Ministerio de Empleo y Solidaridad de Quebec entre 2024 y 2026, así como de falsificación de documentos y uso de documentos falsos. Aunque se mostró dispuesto a pagar fianza, la juez consideró que el riesgo de fuga es demasiado elevado.

Según la acusación de la Fiscalía, había presentado 55 solicitudes fraudulentas de ayudas de último recurso. 37 de ellas fueron aprobadas. Lo consiguió usurpando la identidad de personas reales y creando perfiles falsos, sostuvo la acusación fiscal. Su abogado, en cambio, aseguró que otra persona habría realizado las 55 solicitudes ficticias usurpando la identidad de Omar Ndiaye.

Según el periódico canadiense La Presse, medio que adelantó la investigación sobre Ndiaye en Canadá, el acusado tiene estatus de solicitante de asilo en dicho país. Su expediente se encuentra en la fase de evaluación de riesgos previa a la expulsión. Alega ser objeto de persecución en Senegal debido a su supuesta gaiidad, aunque tiene esposa y cinco descendientes en su país natal. Canadá ya le había denegado en tres ocasiones sus solicitudes de visado o asilo, entre 2023 y 2025 —por lo que llegó allí sólo un año después ser detenido en España y puesto en libertad con cargos—.

UN ENGAÑO DE 14 AÑOS​

Mientras vivió en España, su engaño duró 14 años. Desde 2008, cuando cobró una ayuda por primera vez, hasta marzo de 2022. En total, ingresó 1,09 millones de euros. De media, al año cobró cerca de 78.000 euros. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el sueldo bruto medio mensual de los españoles en 2020 fue de 2.038 euros. Poco más de 24.000 euros brutos al año.

Pero ni por esa entrada continua de dinero Omar Ndiaye pagaba el reguero de multas de tráfico que le imponían, cuyo rastro todavía sigue en boletines oficiales, o la mensualidad de varias de las viviendas que alquilaba para empadronarse, y empadronar luego, a los otros falsos perceptores de las prestaciones.

Este engañador senegalés tuvo que ser desalojado de dos inmuebles que arrendó en Bilbao. Se le condenó a pagar por los atrasos a sus propietarios 1.262 euros y 8.954 euros, respectivamente. Así lo reflejan dos sentencias de juzgados vascos, de 2010 y de 2015, consultadas por EL MUNDO.

Para cobrar las ayudas, llegó a abrir una treintena de cuentas en distintas entidades bancarias. La mayoría de ellas, en La Caixa. Algunos de los pasaportes con los que levantó su engaño se los prestaron otros senegaleses cuando él viajaba a su país. Varios de ellos eran oriundos de Kaolack, una ciudad del interior del país a unas dos horas y media por carretera de la capital, Dakar. A cambio les gratificaba con alguna contraprestación.

Del más de un millón defraudado a las arcas públicas, 780.000 euros fueron mediante ingresos de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) que otorga el servicio de empleo vasco (Lanbide). Los 311.000 restantes procedieron de ayudas para vivienda. Cobró una primera prestación en abril de 2008. La última, aunque a través de una de esas identidades falsas que Omar Ndiaye generó, se la otorgaron en septiembre de 2021. Ahora, Omar Ndiaye ha vuelto a reincidir, aunque a más de 5.000 kilómetros de distancia, lejos de Bilbao, la ciudad que le acogió. Preso en Canadá, tal vez también podrá rendir cuentas ante la justicia española.

 
"Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superior, aunque quedó en libertad con cargos y se esfumó."

Canadá, siendo una caricatura de país bizarro, es varias órdenes de magnitud más serio que España.

A seguir pagando impuestos.
 
Y no es el único...

Los que estáis pagando impuestos y recibiendo recortes estáis haciendo el canelo...
 
Mejor el estilo español, ahora una buena cantidad de dinero manteniéndolo en cárceles y él solo se va de España. Hasta que no terminen todas las políticas buenistas el problema no se solucionará
 
REMAR

OMAR Y SUS AMIGOS OS DAN LAS GRACIAS POR VUESTRO LABOR.

UN DIEZ A OMAR

LA CULPA NO ES DE OMAR, MIRAR DEL LADO DE LOS FUNCIONARIOS.
 
Lees estas cosas y sientes crecer dentro de tu pecho un sentimiento de rabia, ira y frustración.
Pero lo piensas y te das cuenta que la culpa la tenemos nosotros y solo nosotros: con nuestra papeleta refrendamos y/o colocamos a esta panda de incompetentes que nos gobiernan desde los distintos ámbitos. Son nuestros incompetentes.
 
Algunos de esos 41.000 serán el mismo individuo que habrá logrado 5 paguitas con cinco documentos falsos.

España nunca ha sido tan de pandereta como ahora, con miles de políticos y funcionarios buenistas hasta decir basta.
Pero como se juegan nuestro dinero, les importa poco.
Lo único que hacen es ocultar sus barrabasadas para que la gente no se cabree.
 
Investigación judicial

La vuelta al mundo de Omar, el forastero engañador: cobró más de un millón de euros en ayudas en el País Vasco, se esfumó y ha reincidido en Canadá​

El senegalés Omar Ndiaye está acusado de cobrar 180.000 euros en prestaciones del país norteamericano. Usaba pasaportes y fotos de falsos solicitantes. Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superioEl senegalés Omar Ndiaye está acusado de cobrar 180.000 euros en prestaciones del país norteamericano. Usaba pasaportes y fotos de falsos solicitantes. Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superior, aunque quedó en libertad con cargos y se esfumó(imagen visible para usuarios registrados)Uno de los pasaportes falsos usados por el senegalés Omar Ndiaye, de 45 años, preso en Canadá.EL MUNDO

Cada vez que viajaba a su país natal, el senegalés Omar Ndiaye gastaba sin miramientos: restaurantes de postín, coches de alquiler de alta gama y ropas cuyos precios le hubieran resultado prohibitivos antes de emigrar a Bilbao, adonde llegó a principios de este siglo. A su familia y a sus amigos les contaba que le iba bien en España. Según les dijo, había hecho algunas buenas inversiones que le habían generado notables rendimientos económicos.

Pero a nadie le contó la verdad: el Gobierno vasco, a través de sus ayudas de renta básica y de vivienda, le ingresaba mensualmente un dineral. A él y a sus casi infinitos alter egos. Llegó a crear 62 identidades falsas para recibir las prestaciones, sujetas a laxos controles por parte de la Administración, como se evidenció. Omar Ndiaye se embolsó más de un millón de euros. Siempre siendo otro. Los investigadores le incautaron 23 pasaportes cuando lo detuvieron y registraron el inmueble en el que vivía, a finales de marzo de 2022.

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Omar Ndiaye, en una imagen que han publicado distintos medios canadienses tras su detención.EL MUNDO

El juez decidió no meterlo en prisión. Se le retiró su pasaporte y se le fruta los delitos de engaña y falsedad documental. Algunos meses llegó a cobrar hasta 10.000 euros. Pero Ndiaye desapareció. Nadie podía imaginarse que acabaría en la otra parte del planeta y que, además, reincidiría en su engaña.

La prensa canadiense ha destapado el último embeleco de Omar Ndiaye. Este senegalés está preso en una cárcel del país norteamericano. Se encontraba en Canadá como solicitante de asilo. Allí está acusado de defraudar 180.000 dólares (unos 155.000 euros) en ayudas sociales.

A finales de julio pasado, la jueza Sonia Mastro Matteo, del Tribunal de Quebec, dictaminó que no será puesto en libertad hasta la celebración de su juicio. De ser declarado culpable, se enfrenta a una pena de entre tres y cinco años de prisión.

En el momento de su detención, a principios de julio de este año, Omar Ndiaye portada un pasaporte congoleño a nombre de otra persona. No obstante, la fotografía que aparecía «pegada» o «superpuesta» en dicho pasaporte era la del propio acusado. En su domicilio se halló otro pasaporte a nombre de un hombre distinto, pero que también llevaba adherida la foto del arrestado.

Omar Ndiaye, de 45 años, está acusado de defraudar al Ministerio de Empleo y Solidaridad de Quebec entre 2024 y 2026, así como de falsificación de documentos y uso de documentos falsos. Aunque se mostró dispuesto a pagar fianza, la juez consideró que el riesgo de fuga es demasiado elevado.

Según la acusación de la Fiscalía, había presentado 55 solicitudes fraudulentas de ayudas de último recurso. 37 de ellas fueron aprobadas. Lo consiguió usurpando la identidad de personas reales y creando perfiles falsos, sostuvo la acusación fiscal. Su abogado, en cambio, aseguró que otra persona habría realizado las 55 solicitudes ficticias usurpando la identidad de Omar Ndiaye.

Según el periódico canadiense La Presse, medio que adelantó la investigación sobre Ndiaye en Canadá, el acusado tiene estatus de solicitante de asilo en dicho país. Su expediente se encuentra en la fase de evaluación de riesgos previa a la expulsión. Alega ser objeto de persecución en Senegal debido a su supuesta gaiidad, aunque tiene esposa y cinco descendientes en su país natal. Canadá ya le había denegado en tres ocasiones sus solicitudes de visado o asilo, entre 2023 y 2025 —por lo que llegó allí sólo un año después ser detenido en España y puesto en libertad con cargos—.

UN ENGAÑO DE 14 AÑOS​

Mientras vivió en España, su engaño duró 14 años. Desde 2008, cuando cobró una ayuda por primera vez, hasta marzo de 2022. En total, ingresó 1,09 millones de euros. De media, al año cobró cerca de 78.000 euros. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el sueldo bruto medio mensual de los españoles en 2020 fue de 2.038 euros. Poco más de 24.000 euros brutos al año.

Pero ni por esa entrada continua de dinero Omar Ndiaye pagaba el reguero de multas de tráfico que le imponían, cuyo rastro todavía sigue en boletines oficiales, o la mensualidad de varias de las viviendas que alquilaba para empadronarse, y empadronar luego, a los otros falsos perceptores de las prestaciones.

Este engañador senegalés tuvo que ser desalojado de dos inmuebles que arrendó en Bilbao. Se le condenó a pagar por los atrasos a sus propietarios 1.262 euros y 8.954 euros, respectivamente. Así lo reflejan dos sentencias de juzgados vascos, de 2010 y de 2015, consultadas por EL MUNDO.

Para cobrar las ayudas, llegó a abrir una treintena de cuentas en distintas entidades bancarias. La mayoría de ellas, en La Caixa. Algunos de los pasaportes con los que levantó su engaño se los prestaron otros senegaleses cuando él viajaba a su país. Varios de ellos eran oriundos de Kaolack, una ciudad del interior del país a unas dos horas y media por carretera de la capital, Dakar. A cambio les gratificaba con alguna contraprestación.

Del más de un millón defraudado a las arcas públicas, 780.000 euros fueron mediante ingresos de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) que otorga el servicio de empleo vasco (Lanbide). Los 311.000 restantes procedieron de ayudas para vivienda. Cobró una primera prestación en abril de 2008. La última, aunque a través de una de esas identidades falsas que Omar Ndiaye generó, se la otorgaron en septiembre de 2021. Ahora, Omar Ndiaye ha vuelto a reincidir, aunque a más de 5.000 kilómetros de distancia, lejos de Bilbao, la ciudad que le acogió. Preso en Canadá, tal vez también podrá rendir cuentas ante la justicia española.


¿Vivo en un mundo de necios o qué?
 
relacionado con la gestion de los irregulares, he visto en la Casa del mar de Vigo, a 2 personas encapuchadas y un mena.

Se deben alojar en la hospederia marítima de Vigo, un servicio para marineros, es decir, gente que cotice por el regimen general del mar y libreta marítima.

Esas personas, no tienen pinta de marineras, por lo que acabo de ver un embeleco, permitido por los funcionarios de la Conselleria del mar. Que dirán que una instruccion interna les ha exigido, pero ilegal, porque las hospederias del mar no están para acoger a gente en situacion ilegal, deben estar en un Centro especial y pronta expulsión. No de paseo por Vigo.

lo mismo que el tema del hilo, funcionarios autonómicos que se limitan a cumplir la orden del dia, y se olvidan de las caras de esos irregulares, que no deberian repetirse, ni ser tan habitual.

Vigo queda muy lejos de Ceuta, pero el Ministerio va repartiendo los ilegales por TODA ESPAÑA, arañando espacios en todos los servicios sociales que se crearon para ayudar a los Españoles.
 
Investigación judicial

La vuelta al mundo de Omar, el forastero engañador: cobró más de un millón de euros en ayudas en el País Vasco, se esfumó y ha reincidido en Canadá​

El senegalés Omar Ndiaye está acusado de cobrar 180.000 euros en prestaciones del país norteamericano. Usaba pasaportes y fotos de falsos solicitantes. Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superioEl senegalés Omar Ndiaye está acusado de cobrar 180.000 euros en prestaciones del país norteamericano. Usaba pasaportes y fotos de falsos solicitantes. Una juez lo mantiene preso, tras ser detenido en julio pasado. En 2022 ya fue arrestado en España por una cantidad muy superior, aunque quedó en libertad con cargos y se esfumó(imagen visible para usuarios registrados)Uno de los pasaportes falsos usados por el senegalés Omar Ndiaye, de 45 años, preso en Canadá.EL MUNDO

Cada vez que viajaba a su país natal, el senegalés Omar Ndiaye gastaba sin miramientos: restaurantes de postín, coches de alquiler de alta gama y ropas cuyos precios le hubieran resultado prohibitivos antes de emigrar a Bilbao, adonde llegó a principios de este siglo. A su familia y a sus amigos les contaba que le iba bien en España. Según les dijo, había hecho algunas buenas inversiones que le habían generado notables rendimientos económicos.

Pero a nadie le contó la verdad: el Gobierno vasco, a través de sus ayudas de renta básica y de vivienda, le ingresaba mensualmente un dineral. A él y a sus casi infinitos alter egos. Llegó a crear 62 identidades falsas para recibir las prestaciones, sujetas a laxos controles por parte de la Administración, como se evidenció. Omar Ndiaye se embolsó más de un millón de euros. Siempre siendo otro. Los investigadores le incautaron 23 pasaportes cuando lo detuvieron y registraron el inmueble en el que vivía, a finales de marzo de 2022.

(imagen visible para usuarios registrados)
Omar Ndiaye, en una imagen que han publicado distintos medios canadienses tras su detención.EL MUNDO

El juez decidió no meterlo en prisión. Se le retiró su pasaporte y se le fruta los delitos de engaña y falsedad documental. Algunos meses llegó a cobrar hasta 10.000 euros. Pero Ndiaye desapareció. Nadie podía imaginarse que acabaría en la otra parte del planeta y que, además, reincidiría en su engaña.

La prensa canadiense ha destapado el último embeleco de Omar Ndiaye. Este senegalés está preso en una cárcel del país norteamericano. Se encontraba en Canadá como solicitante de asilo. Allí está acusado de defraudar 180.000 dólares (unos 155.000 euros) en ayudas sociales.

A finales de julio pasado, la jueza Sonia Mastro Matteo, del Tribunal de Quebec, dictaminó que no será puesto en libertad hasta la celebración de su juicio. De ser declarado culpable, se enfrenta a una pena de entre tres y cinco años de prisión.

En el momento de su detención, a principios de julio de este año, Omar Ndiaye portada un pasaporte congoleño a nombre de otra persona. No obstante, la fotografía que aparecía «pegada» o «superpuesta» en dicho pasaporte era la del propio acusado. En su domicilio se halló otro pasaporte a nombre de un hombre distinto, pero que también llevaba adherida la foto del arrestado.

Omar Ndiaye, de 45 años, está acusado de defraudar al Ministerio de Empleo y Solidaridad de Quebec entre 2024 y 2026, así como de falsificación de documentos y uso de documentos falsos. Aunque se mostró dispuesto a pagar fianza, la juez consideró que el riesgo de fuga es demasiado elevado.

Según la acusación de la Fiscalía, había presentado 55 solicitudes fraudulentas de ayudas de último recurso. 37 de ellas fueron aprobadas. Lo consiguió usurpando la identidad de personas reales y creando perfiles falsos, sostuvo la acusación fiscal. Su abogado, en cambio, aseguró que otra persona habría realizado las 55 solicitudes ficticias usurpando la identidad de Omar Ndiaye.

Según el periódico canadiense La Presse, medio que adelantó la investigación sobre Ndiaye en Canadá, el acusado tiene estatus de solicitante de asilo en dicho país. Su expediente se encuentra en la fase de evaluación de riesgos previa a la expulsión. Alega ser objeto de persecución en Senegal debido a su supuesta gaiidad, aunque tiene esposa y cinco descendientes en su país natal. Canadá ya le había denegado en tres ocasiones sus solicitudes de visado o asilo, entre 2023 y 2025 —por lo que llegó allí sólo un año después ser detenido en España y puesto en libertad con cargos—.

UN ENGAÑO DE 14 AÑOS​

Mientras vivió en España, su engaño duró 14 años. Desde 2008, cuando cobró una ayuda por primera vez, hasta marzo de 2022. En total, ingresó 1,09 millones de euros. De media, al año cobró cerca de 78.000 euros. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el sueldo bruto medio mensual de los españoles en 2020 fue de 2.038 euros. Poco más de 24.000 euros brutos al año.

Pero ni por esa entrada continua de dinero Omar Ndiaye pagaba el reguero de multas de tráfico que le imponían, cuyo rastro todavía sigue en boletines oficiales, o la mensualidad de varias de las viviendas que alquilaba para empadronarse, y empadronar luego, a los otros falsos perceptores de las prestaciones.

Este engañador senegalés tuvo que ser desalojado de dos inmuebles que arrendó en Bilbao. Se le condenó a pagar por los atrasos a sus propietarios 1.262 euros y 8.954 euros, respectivamente. Así lo reflejan dos sentencias de juzgados vascos, de 2010 y de 2015, consultadas por EL MUNDO.

Para cobrar las ayudas, llegó a abrir una treintena de cuentas en distintas entidades bancarias. La mayoría de ellas, en La Caixa. Algunos de los pasaportes con los que levantó su engaño se los prestaron otros senegaleses cuando él viajaba a su país. Varios de ellos eran oriundos de Kaolack, una ciudad del interior del país a unas dos horas y media por carretera de la capital, Dakar. A cambio les gratificaba con alguna contraprestación.

Del más de un millón defraudado a las arcas públicas, 780.000 euros fueron mediante ingresos de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) que otorga el servicio de empleo vasco (Lanbide). Los 311.000 restantes procedieron de ayudas para vivienda. Cobró una primera prestación en abril de 2008. La última, aunque a través de una de esas identidades falsas que Omar Ndiaye generó, se la otorgaron en septiembre de 2021. Ahora, Omar Ndiaye ha vuelto a reincidir, aunque a más de 5.000 kilómetros de distancia, lejos de Bilbao, la ciudad que le acogió. Preso en Canadá, tal vez también podrá rendir cuentas ante la justicia española.

Hay que despedir a todo trabajador social y supervisor de la zona, por inepto
 

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