Yamal, 17 años, veranea con una influencer que le saca 12
Lamine Yamal, extremo del Barça de 17 años, comparte días de descanso en la isla italiana de Pantelleria con la creadora de contenido gallega Fati Vázquez, de 30. Lo revelan unas imágenes publicadas por la revista
Lecturas, que muestran a ambos sobre una moto de agua y describen «cierta complicidad» durante la travesía. El propio futbolista, según el periodista Javier de Hoyos, ha desmentido «categóricamente» cualquier relación sentimental: dice que no tienen nada.
La coincidencia saltó antes a la vista de los seguidores. Fotos con el mismo fondo rocoso, una piscina infinita con un árbol y un dosel al fondo, publicadas con poco margen entre una y otra cuenta. Suficiente para encender las suposiciones. La portada semanal las convirtió en certezas visuales, aunque el entorno del jugador insiste en que el viaje es de grupo, con más compañeros del Barça, y que el romance, si existe, va por otros derroteros.
Quién es Fati Vázquez y por qué el dato de edad lo cambia todo
Fati Vázquez abrió su canal de YouTube en 2016, cuando Yamal tenía nueve años. Hoy acumula más de un millón de suscriptores en esa plataforma y otros 400.000 en TikTok. El futbolista, mientras, supera los 35 millones de seguidores en TikTok, donde suele subir vídeos bailando. La diferencia de edad —ella cumple 30, él tiene 17— ha sido el detonante de la conversación.
Hay quien lee el episodio como una asimetría evidente: una adulta de 30 años pasando vacaciones con un menor de 17. Otros invierten el marco y señalan que el chaval es futbolista profesional, millonario en ciernes y con una renovación sobre la mesa que podría reportarle 20 millones de euros anuales hasta 2031. La discusión sobre quién se aprovecha de quién se ha convertido en el eje del asunto, con posturas que no se mueven.
El yate, el helicóptero y la versión que desmiente el propio jugador
De Hoyos sostiene que ha recibido pruebas desde el domingo: Lamine en el barco de ella, ambos en el mismo helicóptero, coincidencias repetidas. Y añade que ha podido hablar con el futbolista, que niega cualquier vínculo sentimental. El periodista lanza además una hipótesis lateral: «Probablemente, Fati sí que tenga algo con otra persona del Barça o solo sea amiga de otro compañero». Queda por investigar de quién se trata.
La versión oficial del entorno insiste en el grupo: no habría ido solo a Pantelleria, sino acompañado de otros jugadores. Esa coletilla abre la puerta a que el foco se desplace. Mientras se materializa la renovación con el Barça, el extremo disfruta de sol y playa en el sur de Sicilia. Lo que se publica y lo que se desmiente conviven sin resolverse.
El doble rasero que nadie discute
Buena parte de las réplicas apuntan al mismo sitio: si los papeles se invirtieran, con un hombre de 30 y una chica de 17, la reacción social y mediática sería otra. La comparación con el caso Leonardo DiCaprio —el actor que no pasa de los 25 en sus relaciones— aparece como referencia recurrente. La diferencia es que aquí el menor es él.
El episodio también ha servido para debatir la figura de la «creadora de contenido» como categoría profesional. Hay quien la equipara sin matices a otras actividades y quien defiende que es un oficio con ingresos propios. La discusión se enreda cuando se mezcla con el patrimonio del futbolista y con la posibilidad de que alguien cercano busque asegurarse una posición económica.
Lo que se juega Yamal: renovación, patrimonio y vida privada
El contrato que se negocia con el Barça hasta 2031 y los 20 millones anuales que podrían caer en su cuenta son el telón de fondo. Cualquier relación sentimental de un deportista de 17 años con ingresos de ese calibre activa los reflejos de quienes aconsejan blindar el patrimonio. La recomendación de poner bienes a nombre de la madre circula como broma y como advertencia.
El asunto no tiene cierre. Ni confirmación ni desmentido definitivo. Solo una coincidencia de vacaciones, una portada y un jugador que dice que no hay nada. ¿Cuánto tardará la próxima foto en reabrir el mismo expediente?