Las hipotecas firman su mejor junio desde 2010 con un 10,8% más
El frenazo fue un espejismo. En mayo, la firma de hipotecas cayó un 0,1% y ya había quien veía el techo. Junio ha respondido con un 10,8% interanual y 45.907 préstamos constituidos: el mejor dato para este mes desde 2010. El Instituto Nacional de Estadística ha publicado este miércoles las cifras que confirman que el mercado no se enfría, y que el semestre cierra con un crecimiento acumulado del 7% y cerca de 260.000 hipotecas.
Por qué este junio es distinto
El dato es relevante no solo por la magnitud del repunte, sino por el contexto. Se produce después de un mayo plano, lo que apunta a que la demanda de vivienda sigue empujando con fuerza. El acumulado del primer semestre refuerza la idea de que el mercado hipotecario ha entrado en una fase de crecimiento sostenido, tras varios años de tipos altos y restricciones de crédito.
Lo que no dicen los titulares es si este ritmo es compatible con los fundamentos económicos o estamos ante una nueva acumulación de riesgo. Hay quien sostiene que la demanda demográfica y la escasez de oferta justifican la tensión; otros recuerdan que el crecimiento a doble dígito en el crédito inmobiliario, históricamente, ha sido el preludio de ajustes dolorosos.
¿Burbuja o recuperación?
La respuesta no está en un solo dato. Los 45.907 préstamos de junio quedan lejos de las cifras de la burbuja, cuando se superaban los 100.000 en algunos meses. Pero el ritmo de crecimiento, si se extrapola, pone al sector en una trayectoria que merece vigilancia. La pregunta no es si el mercado sube, sino cuánto tiempo puede sostener esta velocidad.
Con estos niveles, el mercado de la vivienda sigue plantando cara a los tipos de interés. La incógnita es si esto es la nueva normalidad o la antesala de un nuevo ajuste. Los próximos meses lo dirán, pero junio ha dejado una cosa clara: la demanda hipotecaria no ha leído los manuales de enfriamiento.