Marine Le Pen ha declarado que los franceses de confesión musulmana que piensan en irse si ella es elegida están equivocados, porque es su país y son franceses. En la misma intervención ha marcado distancia con La Francia Insumisa (LFI) afirmando que su partido respeta a todos los franceses.
Qué ha dicho Marine Le Pen
La líder del Reagrupamiento Nacional (RN), Marine Le Pen, ha afirmado que los franceses de confesión musulmana que piensan en irse del país si ella llega al poder están equivocados. «Es su país, son franceses», ha declarado, en una intervención difundida en redes sociales.
La frase tiene un destinatario claro: ese sector de la población que, ante un hipotético triunfo electoral de Le Pen, ha expresado su intención de abandonar Francia. La líder ultraderechista no solo rechaza esa salida, sino que reivindica la pertenencia nacional de quienes la plantean.
La comparación con LFI
En el mismo mensaje, Le Pen ha establecido una comparación explícita con La Francia Insumisa (LFI), el partido de izquierda liderado por Jean-Luc Mélenchon. «Nosotros no somos como LFI: nosotros respetamos a todos los franceses», ha sostenido.
La declaración busca proyectar una imagen de respeto institucional hacia todos los ciudadanos, en contraste con la formación izquierdista. Es un movimiento retórico habitual en la estrategia de normalización del RN, que trata de desmarcarse del estereotipo de partido excluyente.
Por qué importa esta declaración
El contexto es el de una Francia atravesada por el debate sobre la identidad, la laicidad y la integración. La posición de Le Pen sobre los franceses de confesión musulmana ha sido históricamente uno de los puntos más controvertidos de su programa político.
Que ahora diga que quienes piensan irse «están equivocados» porque «es su país» supone un giro táctico. No renuncia a sus políticas, pero cambia el marco: ya no habla de expulsión o de incompatibilidad, sino de permanencia y pertenencia. El mensaje va dirigido tanto a ese electorado como a un público más amplio al que quiere tranquilizar.
La declaración no incluye detalles sobre qué medidas concretas aplicaría a esos ciudadanos si gobernara. Solo afirma que no deberían irse y que son franceses.