Vox en León: el candidato que divide al voto y beneficia a UPL
La estrategia de Vox para las elecciones autonómicas en León pasa por un candidato que, para muchos, encarna el estereotipo del «señorito castellano». Lejos de movilizar a la base, la decisión podría estar regalando votos al regionalismo leonés.
El partido de Abascal apostó por un perfil joven, con apellido compuesto y aires de clase alta, en una provincia donde el sentimiento regionalista es fuerte. La UPL, que lleva décadas capitalizando el descontento con la capital, se frota las manos. «Traer un borjamari regionalista castellano a León es perder votos», resumía un análisis compartido en círculos políticos.
Pero no todo son malas noticias para Vox. El núcleo duro del partido se muestra incondicional: «Votaría a Vox aunque presentasen una cabra de candidato», llegó a decir un votante. La cuestión es si ese voto fiel compensa el rechazo que genera en sectores más amplios.
La incógnita, a mes y medio de las elecciones, es si el candidato logrará remontar o si, por el contrario, servirá de acicate para que la UPL recupere el escaño perdido. En León, la política local se ha convertido en un pulso entre el centralismo de Vox y el orgullo regional.