Son provocadores natos, en mi calle hace 25 años había un vecino sarracin que los domingos a las 7:30 h. salía al balcón con un radiocassette a todo volumen con cantos musulmanes. No pretendía honrar la fe, sino molestar a los cristianos que le habían acogido y mejorado su estándar de vida. Pero no nos quedemos ahí, tras la inmi gración masiva hay organizaciones que reciben dinero a cambio.