Policía británica detiene a la víctima, no a los agresores
Un video que circula en redes sociales muestra un incidente en Reino Unido que ha reavivado el debate sobre la presunta parcialidad policial. En las imágenes, un herido –al parecer, la víctima de una agresión– aparece esposado y tendido en el suelo, mientras los agresores, según testigos, permanecen en libertad. La secuencia ha sido calificada de "patética" y "miserable" por parte de la ciudadanía, que ve en ella un patrón preocupante.
Hay quienes interpretan que la actuación policial responde a un sesgo racial o a una política de "no perjudicar a ciertos colectivos". En concreto, se menciona que los agentes habrían recibido formación para no desfavorecer a grupos determinados, lo que, en la práctica, se traduce en una inversión de la lógica: el agresor pasa a ser protegido y la víctima, detenida.
El incidente se produce en un contexto de tensión social creciente en el país. Algunos analistas advierten de que la acumulación de casos similares podría derivar en una pérdida de confianza en las instituciones. La pregunta que queda en el aire es: si la policía no distingue entre víctima y agresor, ¿a quién recurre el ciudadano común?