Ni Napoleón ni los moros: el liberalismo ha logrado invadir España sin respuesta colectiva
Ni las tropas napoleónicas ni los ejércitos moriscos consiguieron lo que, según un sector del análisis, veinte años de políticas liberales han logrado: una España que no reacciona ante la que consideran una invasión silenciosa. El debate se centra en la supuesta atomización social que impide cualquier respuesta colectiva, ya sea ante la inmigración o ante los impuestos.
No todo el mundo comparte el diagnóstico. Quienes defienden que el Estado nunca ha sido tan grande como hoy señalan que la política migratoria es decidida desde las administraciones, no desde el libre mercado. Lo que algunos llaman liberalismo es, en realidad, un capitalismo de compadreo con el Estado como socio mayoritario.
Atomización social: el verdadero caballo de Troya
La tesis de la atomización aparece como clave. Una sociedad reducida a individuos que sobreviven por su cuenta difícilmente puede articular una respuesta colectiva. El fenómeno se describe como deliberado: una receta diseñada en foros como el de Davos y el Foro Económico Mundial para desactivar cualquier oposición.
Un mix contradictorio de individualismo y colectivismo
El diagnóstico más matizado apunta a una mezcla explosiva: individualismo liberal en lo económico y colectivismo identitario en lo social, con una deriva que disuelve los lazos nacionales tradicionales. El resultado es una sociedad desarmada ante la inmigración masiva, pero también ante el aumento de la presión fiscal.
Con estos mimbres, la pregunta que queda abierta es si la reacción llegará cuando los costes del modelo superen a los beneficios percibidos. De momento, el silencio colectivo es ensordecedor.