Ventanillas para migrantes en Correos y la Seguridad Social: ¿prioridad o colapso?
¿Cita previa imposible para un ciudadano español en la Seguridad Social, pero ventanilla exprés para el migrante en trámites de regularización? Esa es la pregunta que flota tras el anuncio de que Correos y la Seguridad Social habilitarán puntos específicos para gestionar la documentación de los extranjeros que se acojan a la próxima regularización extraordinaria.
La iniciativa, defendida por sectores del Gobierno como un instrumento de integración, choca con la realidad cotidiana de miles de ciudadanos que llevan semanas esperando una cita para trámites básicos. La medida contempla horarios restringidos —solo tres horas por la tarde— y una oficina por provincia, con dos en Madrid y Barcelona. Mientras el Gobierno la presenta como un paso para ordenar la inmigración irregular, los críticos señalan que saturará aún más unos servicios públicos ya de por sí colapsados, donde conseguir cita previa para un ciudadano español es una odisea.
Los datos que circulan no ayudan a calmar los ánimos. Las bajas médicas en Correos se han disparado un 72% desde 2018, lo que agrava la capacidad operativa. Y el Real Decreto que sustenta la regularización aún no ha sido convalidado por el Congreso ni publicado en el BOE, lo que añade una capa de incertidumbre jurídica. Para algunos, se trata de un "efecto llamada" que premiará a quienes han entrado ilegalmente. Para otros, es una necesidad humanitaria y económica.
Incluso suscriptores de medios progresistas, habitualmente alineados con las políticas migratorias del Ejecutivo, han mostrado su malestar en los comentarios. La paradoja es evidente: el mismo Estado que no es capaz de dar cita a un autónomo para darse de alta encuentra recursos para abrir ventanillas casi exprés. Como resumía un análisis callejero: "para los inmigrantes sí hacen cositas rápidas".