jalp9000
Madmaxista
- Desde
- 4 Ene 2019
- Mensajes
- 8.502
- Fruta
- 57.595
«Estamos en otro centro de…
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

La llegada de miles de inmigrantes a Ceuta ha generado tensiones en los campamentos habilitados, donde las quejas se centran en la falta de servicios básicos como puntos de carga para sus teléfonos móviles.
La llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma de Ceuta ha puesto de manifiesto las carencias en los centros de acogida improvisados. En las últimas horas, se han registrado protestas por la ausencia de elementos tan básicos como puntos para cargar los teléfonos móviles, una herramienta fundamental para la comunicación y la búsqueda de información en la actualidad. Los recintos, que albergan a 1.700 personas distribuidas en dos ubicaciones distintas, presentan una logística que va desde naves portátiles con literas hasta carpas de plástico. En uno de los campamentos, la queja principal se centra en la falta de estos puntos de carga, a pesar de que se han instalado baños portátiles recientemente.
La situación se agrava al constatar que muchos de los recién llegados, movidos por expectativas creadas en redes sociales sobre oportunidades de papeles, ayudas y trabajo en España, se encuentran con una realidad muy distinta. El destino es un albergue con apariencia de campo de refugiados, donde la espera se convierte en la norma. La operación para trasladar a los inmigrantes del asentamiento de Playa Benítez al Puerto de Ceuta no ha logrado vaciar por completo las chabolas, que siguen ocupadas. El jefe de Medicina Preventiva del hospital local, Julián Domínguez, describe la persistencia de la precariedad en lugares como El Trampolín, que sigue "completamente lleno".
Los voluntarios de la Cruz Roja continúan ofreciendo asistencia sanitaria en los asentamientos, evidenciando que la normalidad aún está lejos de alcanzarse en la ciudad. La sensación general es de "pesadilla" y "caos", ya que el traslado de 1.700 inmigrantes al Puerto no ha supuesto una mejora sustancial para todos. Souhail, un treintañero procedente de Tetuán, es uno de los que prefiere seguir durmiendo sobre la arena en lugar de acudir a los albergues. Su temor es que la estancia en estos centros sea solo un paso previo a una expulsión a Marruecos.
Miles de personas continúan viviendo a la intemperie, a pesar de que el Gobierno ha habilitado 6.000 plazas. La brecha entre las expectativas generadas y la realidad vivida es palpable, y las quejas por la falta de servicios básicos, como la imposibilidad de cargar un teléfono móvil, son un reflejo de esta desconexión. La comunicación se vuelve un desafío cuando el dispositivo que permite mantener el contacto con el exterior se queda sin batería, aislando aún más a quienes ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Ver publicación en X
«Estamos en otro centro de…