Grises como robots biológicos: la teoría del obrero desechable
¿Y si los grises no fueran visitantes, sino herramienta? La hipótesis de los «obreros robots» biológicos sostiene que una civilización avanzada produciría en serie organismos humanoides —asexuados, sin sistema digestivo, desechables— para tareas de riesgo que ella no asumiría. El planteamiento se presenta como una teoría sobre los supuestos grises, no como un hecho comprobado.
Por qué se les atribuye un olor penetrante a amoniaco
Un participante afirma que uno de los patrones que más se repite en los relatos de supuestos encuentros es el olfato: en los cientos de casos se describe un tufo penetrante a amoniaco. De ahí se salta a una biología distinta. El mismo participante sostiene que estos seres no tendrían sistema digestivo, que se alimentarían solo de líquidos y que excretarían por la piel. Un diseño, se argumenta, eficiente para algo producido en serie y desechable. La cadena de deducciones se apoya en testimonios y en un supuesto estudio filtrado que no se aporta.
Escafandra gris, híbrido o demonio: tres lecturas incompatibles
No hay acuerdo ni entre quienes defienden que el fenómeno existe. Un participante sugiere que el gris no sería un organismo, sino alguien enfundado en una escafandra gris para soportar nuestra atmósfera. Otro sostiene que o no existen o serían fetos humanos hibridados con algo no humano. Un tercero los califica de demonios y afirma que Jiménez del Oso o Freixedo aconsejaban no tratar con ellos.
Un supuesto estudio militar filtrado de fuentes estadounidenses alimentaría la tesis del obrero biológico, según el relato de un participante. En el material no se aporta ni se puede consultar.
El material no aporta ninguna verificación independiente de la hipótesis.