El sector hostelero cavó su propia fosa con salarios de miseria
Un restaurante gallego con estrella Michelin, Arbóre da Veira, presume de cocina y, sin embargo, busca personal por Jobtoday. La escena condensa la contradicción del sector: negocios que facturan lo suficiente y se niegan a invertir en selección de personal. La consecuencia la padecen ellos mismos.
Cuando el hostelero se convirtió en su propio departamento de RRHH
Hace 25 años, en ciudades como Barcelona, las agencias de selección cobraban unos 300 euros por candidato y ofrecían tres meses de prueba. El filtro era profesional, el candidato llegaba contrastado y la relación laboral arrancaba con menos fricción. Hoy, plataformas como InfoJobs o Jobtoday han eliminado esa intermediación. El resultado es que el autónomo que no sabe distinguir un buen perfil hace la selección a ciegas, y luego culpa al mercado.
Sueldos congelados y profesionales que dicen no
Las ofertas habituales se mueven entre 1.200 y 1.500 euros brutos. Los salarios llevan estancados unos 26 años, según los propios profesionales del sector. Mientras, un camarero cualificado asegura que cobra más a media jornada —1.250 euros— que muchas ofertas a jornada completa, y descarta sin despeinarse los anuncios que no superan el mínimo. Quien puede elegir, elige.
La hostelería ha sustituido el departamento de recursos humanos por una app y la fidelización por el salario mínimo del convenio. No hay misterio en la escasez de personal; lo que resulta inexplicable es la sorpresa del sector. Con esta política de contratación, ¿cuántos restaurantes necesitan cerrar para que cambie la receta?