El primer ferrocarril de América Latina costó 2.000 vidas
El 19 de noviembre de 1837 se inauguraba en Cuba el primer ferrocarril de América Latina: 30 kilómetros entre La Habana y Bejucal, un tramo inicial del trazado hacia Güines. La iniciativa partió de la élite catalana establecida en la isla, los llamados indianos, que vieron en el ferrocarril la forma de acelerar el transporte del azúcar hacia los puertos. Pero la construcción tuvo un precio humano que pocos manuales de historia recogen: más de 2.000 muertos, según los archivos parroquiales y de la Junta de Fomento de La Habana. Esto equivale a 25 fallecidos por cada kilómetro de vía.
Las cifras de la tragedia
Los historiadores han cruzado los libros de defunción de las parroquias cercanas al tendido con los registros de las compañías ferroviarias. El resultado es demoledor: jornadas de 16 horas bajo el sol tropical, epidemias de fiebre amarilla, malaria y cólera, barracones sin ventilación, desnutrición y accidentes sin equipamiento de seguridad. Los esclavizados africanos sufrieron los castigos físicos más duros, pero también perecieron presos y braceros contratados. La cifra de 2.000 muertos es conservadora; algunos historiadores la elevan.
Negocio y explotación: un debate abierto
El papel de los indianos catalanes ha generado controversia. Por un lado, se les atribuye el mérito de impulsar la modernización ferroviaria en la región. Por otro, se denuncia que amasaron fortunas gracias a la explotación de esclavos y trabajadores. No obstante, hay quien señala que el fenómeno no fue exclusivo de los catalanes: empresarios asturianos y de otras regiones también se enriquecieron con el tráfico ilegal de esclavos y las plantaciones. La discusión refleja la complejidad de una época donde el progreso técnico y la explotación humana fueron de la mano.
Con estos datos, el relato oficial del primer ferrocarril latinoamericano queda desprovisto de su pátina heroica. El coste en vidas humanas interpela cualquier celebración acrítica del progreso decimonónico en América.