Un proceso de invocación
Una llamada de auxilio
No desprecien la oración cristiana. El rezar no es un simple y monótono repetir frases, sino que se trata de
un proceso de invocación, una llamada, un grito en la distancia por decirlo así. Y es sorprendente, somos escuchados y acuden en espíritu.
Al rezar a Dios Padre, a Jesucristo o a la Virgen María recibimos gracia, denominación para el Espíritu Santo acudiendo a nosotros y
desplazando al
"espíritu mundi" o espíritu de Lucifer y sus príncipes. Presten atención porque es importante esto. Desplaza y
despega de nosotros al espíritu del diablo: a su carácter imprimiéndolo nosotros, a sus intrusismos mentales, soplos, intuiciones, enfoques y puntos de vista envolviéndonos. El espíritu del diablo es como una red abarcando el planeta y nos afecta a todos sin darnos apenas cuenta.
No desprecien la oración cristiana porque desplaza y aleja de nosotros las presiones e inspiraciones del diablo y sus príncipes. La oración cristiana es como abrir una ventana y
airear el ambiente cargado de esa habitación que es nuestra mente. Y en ella, en la oración cristiana, iremos viendo de forma creciente, podremos ver, cómo al rezar somos atacados mentalmente mediante presión y fuertes desvíos de atención. Veremos cómo nuestra propia atención se nos va pero como estando en un gran vendaval. Acción de los malos que no quieren que
recemos a Dios Padre, a Jesucristo o a la Virgen María. No lo quieren porque
ahí está nuestro auxilio y salvación.
Tengan presente que
por nosotros mismos, nosotros solos sin ayuda de la gente del cielo,
no podremos salvarnos. ¿Qué creen que hay al otro lado? No desprecien la ayuda y protección que nos puede brindar la oración cristiana, frente a la bestialidad que hay al otro lado, infinitamente superior a nosotros.
Si no creen en Dios al menos crean en el diablo, y huyan de él en dirección contraria. Entren al cielo de esta manera, que es como hago yo, huyendo.
Primer sábado de
septiembre de
2026. Desde el hilo: Reparación sabatina al inmaculado corazón de maría santísima.
Reparación Sabatina
al Inmaculado Corazón de María Santísima
Reparación del primer sábado de mes, durante cinco meses, al Inmaculado Corazón de María
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Cementerio de Nª Sra. de La Almudena (Madrid).
Sor Lucía de Jesús, la pastorcita de Fátima ya monja.
El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:
(mensaje citado en revisión)
Enseguida dijo la Santísima Virgen:
(mensaje citado en revisión)
¿CÓMO PODEMOS ACOMPAÑAR A NUESTRA SEÑORA?