El doble rasero de la izquierda en la prostitución llega a Castellana 180
¿Qué se esconde tras la dirección de Castellana 180? Mientras el discurso oficial aboga por la abolición de la prostitución, una corriente de denuncias apunta a que ciertos actores políticos y mediáticos frecuentan clubes de alterne. Las acusaciones, que circulan desde hace días, señalan a un grupo autodenominado «Los sicarios sincronizados del Chapero» como presunto artífice de una campaña para blanquear los locales vinculados a una figura conocida como Bego.
El voto contra la prostitución y la visita al club
La principal crítica se centra en la contradicción entre la postura pública y las acciones privadas. Según estas denuncias, algunos votaron en contra de la prostitución por la mañana y por la tarde acudieron a locales de alterne. «Si votan para legalizarlo, ¿dónde van a celebrarlo, una iglesia?», ironizan las fuentes. El nombre de Intxaurrondo, conocido periodista, aparece en la polémica, cuestionándose su dignidad al vincularlo con estos círculos.
La instrumentalización del feminismo en tertulias
Otra línea de denuncia apunta a que la izquierda utiliza a mujeres en programas de debate para representar una supuesta sensibilidad feminista, mientras se las «prostituye» mediáticamente. El caso de Shara SantaOlalla se menciona como ejemplo de este modelo. Se argumenta que estas tertulianas no tienen criterio propio y son usadas para captar votos.
Con estos datos, el retrato que emerge es demoledor: una clase política que predica abolición pero practica la tolerancia selectiva. Ni la abolición ni la legalización parecen soluciones sinceras cuando los mismos que legislan son quienes alimentan el negocio. El debate sobre la prostitución en España no es solo económico o moral; es un espejo de la hipocresía que lo impregna todo.