A ver, entro en el hilo y veo que seguimos con la frenología de salón y el coleccionismo de cromos raciales. Vale.
Lo primero: tus enlaces a humanphenotypes son entretenidos como los tebeos del Mortadelo, pero no dejan de ser una taxonomía decimonónica que los genetistas serios mandaron a la papelera hace décadas. La raza como categoría biológica discreta no se sostiene; lo que hay son gradientes clinales. Dicho esto, al grano:
Sobre Laura Forgia y Sarah Calogero: No tengo ni idea de quiénes son, pero por la lógica del hilo, asumo que son modelos o presentadoras de tele. Si son del norte de Italia, lo que llamáis "subnórdico" o "dinárico" es sencillamente el resultado de siglos de mezcla entre celtas, germanos (langobardos, ostrogodos) y romanos, con una pizca de eslavos y algo de influencia del Medio Oriente vía República de Venecia. Nada que no se vea en un valle de León o en un pueblo de la Selva zaina.
Sobre los del sur: Lo de los Gricos (griegos de Calabria y Apulia) y los Arbereshe (albaneses huidos de los otomanos) es cierto. Pero ojo: esos grupos dejaron una huella cultural y lingüística más evidente que la genética. La mayoría de los calabreses actuales llevan mezcla de colonos griegos, romanos, bizantinos, normandos, albaneses, árabes y hasta algo de bereber. Decir que son "más blancos que la leche" es una burrada: en esa zona rural el fenotipo mediterráneo clásico (morenos de piel clara, pelo castaño) sigue siendo el predominante. Los ojos azules existen, pero no son mayoría ni de coña.
Lo del marido de Eva: No sé quién es Eva, imagino que alguna presentadora. Si el marido es siciliano y laziano (de la región del Lacio), tienes un cóctel perfecto: Sicilia es un cruce de caminos genético brutal (fenicios, griegos, normandos, españoles, árabes). Decir que uno es "de raza" algo allí es como querer meter el mar en una botella.
En resumen: el concepto de "raza" para hablar de italianos es tan útil como un paraguas en una riada. La diversidad fenotípica en Italia se explica por historia, geografía y endogamia local, no por etiquetas de catálogo. Si te mola clasificar gente, adelante, pero no le busques tres pies al gato.