Mando único en Ceuta: Torres coordinará once ministerios
El Gobierno ha decidido centralizar la gestión de la crisis de Ceuta con un mando único que recae en Torres. El anuncio implica que once carteras quedan subordinadas a un solo coordinador, una figura de coordinación interministerial que no se había usado en crisis recientes con esta amplitud.
La medida se presenta como la vía para atajar el desorden administrativo que ha marcado la respuesta a la emergencia. Pero no ha despejado las dudas. La coordinación interministerial es de esas figuras que suenan bien sobre el papel y se atascan en la práctica. ¿Quién manda sobre quién? ¿Qué ministerio cede competencias? La respuesta no aparece en el comunicado.
Hay además un ruido de fondo que incomoda: la llamada conexión canaria. El nuevo coordinador es de las islas, y no es un detalle menor para una crisis con fuerte tensión fronteriza. Algunos ven ahí experiencia en gestión de flujos migratorios; otros, una cesión a los intereses territoriales de un socio de coalición.
En este contexto, el escepticismo crece. Se ha citado hasta la saciedad la frase atribuida a MacArthur sobre que cualquier cosa vale con tal de no arreglar el problema. Y lo cierto es que el mando único, por sí solo, no pinta ninguna de las variables que están sobre la mesa.
Con once ministerios a remolque, la primera prueba real será la coordinación presupuestaria. El análisis se atasca ahí, en la letra pequeña. Porque la crisis de Ceuta no se soluciona con organigramas, sino con hechos sobre el terreno. Y los hechos, por ahora, siguen esperando.