cerilloprieto
etnianista
Es un detector de envidiosos. Y lo son también gente con dinero, que son incapaces de hacer algo útil o creativo, y envidian cuando otro lo hace y le va bien.En España el discurso es que no se puede "especular" con ladrillo porque los pisos son para vivir.
Lo dicen quienes no quieren ver que España es grande y hay mucho terreno para construir y, si no fuera por los ayuntamientos que se financian con el suelo, la obra nueva sería mucho más barata.
Pero no, se ha impuesto el discurso de ricos malos, ricos malos, precisamente por parte de quienes han venido a la política a enriquecerse, que es la manera más cuestionable de enriquecerse.
La actividad inmobiliaria que está haciendo esta pareja estrambótica, es peligrosa en este país de gente envidiosa.
Recuerdo una entrevista a Manuel Charlín, contando que traficaba con tabaco y la gente le adoraba, luego con droja e igualmente, pero fue comprar un pazo con palacete, y su misma gente se le revolvió, echándole en cara lo de la droja como excusa. Aseguraba que a partir de ahí, fueron a por él.