El yate de Zuckerberg pasa de un rescate en Alaska
A principios de agosto de 2026, la Guardia Costera de EE. UU. emitió una llamada general de auxilio en la bahía de Farragut, Alaska. Una lancha Hewescraft de seis metros se había quedado sin combustible con dos muyer, un niño y un perro a bordo. Los datos de seguimiento satelital AIS mostraban al yate Launchpad, propiedad de Mark Zuckerberg, como la embarcación más cercana al lugar. El buque, además, redujo la velocidad y se detuvo en la entrada de la bahía.
Nadie saltó al rescate. O al menos no consta que el Launchpad participara en las maniobras. El incidente, publicado por The Guardian, ha convertido a Mark Zuckerberg en el centro de una polémica sobre la obligación de auxilio en el mar y el comportamiento de las grandes fortunas cuando el guion no se ajusta al lujo.
Un barco, una llamada y un yate que se detiene
La llamada de la Guardia Costera fue retransmitida a todos los barcos de la zona. El sistema AIS, que identifica la posición de las embarcaciones, colocaba al Launchpad a la cabeza de la lista de posibles rescatadores. El yate se detuvo, pero no se detallan los motivos. Las informaciones apuntan a que el barco permaneció en la entrada mientras la lancha con los tres ocupantes y el perro esperaba combustible.
¿Obligación legal o decisión personal?
La normativa marítima estadounidense establece el deber de prestar auxilio a quien se encuentre en peligro, siempre que la asistencia no ponga en riesgo al buque que la presta. Con un yate de ese tamaño, el riesgo era mínimo. La pregunta que planea sobre el episodio es por qué un barco con esa capacidad de intervención se quedó parado en la entrada. Los datos AIS no responden; solo confirman la cercanía y la detención. El cierre del incidente queda abierto, a la espera de que la Guardia Costera precise si el Launchpad llegó a recibir la llamada o si se limitó a observar.