Marruecos: España retiene a sus menores y los usa en campaña
Marruecos ha lanzado una acusación contundente contra España: no quiere devolver a sus menores no acompañados y utiliza el flujo migratorio con fines electorales. El Ejecutivo español, mientras tanto, rechaza la ayuda de la UE para reubicar a los menas, con el argumento de que no tiene lógica que acojan a esos menores Alemania o Francia.
La respuesta del Gobierno no convence a la oposición ni al país vecino. El punto más controvertido es el de la edad: se acumulan los casos de falsos menores, con jóvenes cuya apariencia contradice la minoría de edad declarada. La sombra electoral planea además sobre la regularización masiva de inmigrantes, que algunos atribuyen a un intento de modificar el censo antes de las próximas elecciones.
El escándalo económico puede ser la mecha. La Policía ha registrado la sede de la ONG que más fondos recibe para gestionar centros de menas y ha detenido a su director, presunto miembro del PSOE. El negocio de la inmigración, alimentado con dinero público, queda señalado como una fuente de sospecha.
Marruecos ha puesto el revólver sobre la mesa, pero España parece dispuesta a seguir la partida. Si la presión no se traduce en hechos, el pulso se enquistará: devolver a los menores es un coste político, y mantenerlos, un coste económico y reputacional. Ninguno de los dos gobiernos parece dispuesto a pagar la factura.